Acoso  sexual

Alvaro Vero

El 8/01/22 escribíamos en  “La Prensa” de Salto sobre el tema, a propósito de una violación (en grupo)  reciente, los antecedentes dentro de la medicina y los médicos/pacientes/funcionarios y los antecedentes registrados al respecto en  “Búsqueda” (21/9/21) , “Santo y Seña” , “El Observador” (sobre hechos en el Hospital Maciel y en un Congreso Médico de Colonia en el 2016; así como la preocupación sobre los hechos del Decano de la Facultad de Medicina.

Pero retrocediendo en el tiempo, a mitad del siglo pasado, una frase recordada por generaciones médicas se escuchó de parte de un notorio Prof. De Urología del Hospital Italiano de Montevideo … “y desde cuando no se puede cog—en el hospital “, lo que marcó la idiosincrasia de muchas generaciones dejando una impronta de naturalidad.

Hacíamos referencia a la ley 18.561 donde en los art. 2 y 3 se establecen normas y conceptualmente que se entiende por acoso sexual y además sobre la presencia del fenómeno en el Dpto. de Salto, de conocimiento de la sociedad y la respuesta de los dirigentes médicos de “barrer debajo de la alfombra”.

Hoy , el diario “El País” (27/2/22) en el artículo “Explosión de denuncias a médicos por abusos sexuales a pacientes“, vuelve a alertar y alarma sobre la posible naturalización  conductual, con ejemplos espureos de episodios que llegaron al Colegio Médico del Uruguay, y a su Tribunal de Ética generando las sanciones correspondientes.

Los abusos de denuncias fueron a pacientes a colegas (50% de las que se han hecho); dejando la certeza que existe un gran sub registro tratando de evitar un largo y bochornoso proceso, o por no saber cómo actuar.

En “La Diaria” (26/1/22) la Dra. Sandra Arteta , Presidenta del Sindicato Médico del Uruguay, comenta la existencia de un protocolo de actuación sobre situaciones de esta índole ,situaciones “muy comunes“, en donde la violencia sexual, el acoso físico, roce de partes íntimas y no íntimas del cuerpo, ofertas laborales, ascensos, aumentos de salarios, a cambio de actos sexuales, recibir imágenes o videos sexuales sin consentimiento, impregnan el clima laboral. así como también ASSE tiene su protocolo de actuación para situaciones de acoso y violencia laboral.

El concepto de acoso sexual nace en EEUU a mediados de los 70 por observaciones en el ámbito laboral, realizado por los hombres y denotando el ejercicio del poder. Atenta contra los derechos a la intimidad, contamina el entorno laboral y tiene graves efectos sobre la salud, la autoestima y el rendimiento. Es un problema que puede presentarse en cualquier empresa, que degrada a la víctima que lo padece y debe ser tratado y sancionado.-

Incluyen gestos provocativos miradas insinuantes, insinuaciones verbales o escritas para conseguir favores sexuales, contacto físico no deseado (caricias, pellizcos etc.) y contacto sexual no deseado. Es la imposición de favores sexuales en una relación desigual de poder. El receptor será quien valore la acción.

El perfil del acosador incluye el gusto ´por “pavonearse”, se valora como alguien irresistible y con conducta prepotente.- En general son hombres casados y ocupan cargos superiores a sus víctimas; son fríos, narcisistas y con escasa empatía, caprichosos y que les cuesta recibir un “no” como respuesta.- Son persistentes y reiteran la actitud.

¿Han existido casos en Salto dentro de las instituciones médicas o con médicos fuera de ellas? – SI- Está el caso de un jerarca que invitaba a ir a Concordia diariamente a la enfermera hasta que solicitó cambio de sector, aún con una rebaja salarial importante ; en los sanatorios privados, en la misma Jefatura de Policía por parte de un médico a funcionaria, jerarca que invitó a menor y paciente a salir en su domicilio , ultrajes dentro de consultorios, médica que optó por irse a radicar a otro departamento y funcionaria que recibió premios como autos 0 KM, y paseos varios y se hizo llamar “primera dama”, en fin, los responsables no denunciaron como correspondía y con ayuda de un psiquiatra y en silencio,  barrieron debajo de la alfombra. Resultado fue que los acosadores obtuvieron jerarquías gremiales y dirigenciales.

Nadie se hace cargo. Salvo los tiempos modernos que pondrán coto a estos excesos denigrantes e inmorales. La sociedad por ahora sólo ha sido un testigo silencioso.

Compartir

Deja una respuesta