El Sindicato del terror

Ricardo Acosta

No es ésta una reseña del libro de Donald Seaman del año 1978, ni tampoco un grupo de fans de películas del género, es algo que comenzó ya hace un año con la pandemia y que ha sido utilizada sistemáticamente como un detonador político.

El FOSALBA del SMU a buscado todo este tiempo ser parte de la oposición que lidera el Frente Amplio y que conjunto a otros actores satélites, generar posturas antagónicas, politizar la pandemia, aprovechando el crecimiento de contagios, saturación en centros de salud y de muertes.

El palo a la rueda … vió!!!

En un momento donde todos tenemos que estar juntos, muchos buscan desesperadamente protagonismo.

El momento es crítico, nadie lo puede negar, pero una pequeña parte de la comunidad medica, buscan de forma deliberada plantear un estado de terror ante una situación sanitaria ya delicada.

Y de qué forma lo hacen?

En marzo del año pasado la dirección del SMU fue de los primeros en pedir cuarentena obligatoria, queriendo así generar confinamientos, medidas prontas de seguridad, toques de queda, etc.

Está claro que era algo nuevo para todos.

Lo que se veía en Europa y parte de América Latina generaba dolor, angustia y sobre todo miedo.

No había tanta información.

Si bien con el tiempo el discurso se fue moderando, inclusive apoyando varias de las medidas del gobierno, gracias a los buenos resultados que se obtuvieron basados en la libertad responsable que cada uno de nosotros tuvimos en ese tiempo, donde la circulación era libre pero con responsabilidad, con el paso del tiempo y de la Pandemia, el SMU lo volvió a cambiar. Y esta vez es más combativo y organizado, aprovechando cualquier instancia para criticar al gobierno y de esa manera generar en la población un estado de pánico, cuando lo que se necesita y más de ellos, son mensajes de concientización y cuidados.

Pero a esta altura lo ya dicho, ya es otro de los brazos políticos del FA, que busca por sus propios medios generar, sobre todo en las redes sociales, una ola de mucho temor, aún mayor al que ya todos tenemos.

Estas agrupaciones que maneja y controlan al SMU, tendrían que tener solo el objetivo de alinearse a tantos médicos, enfermeras y el resto del personal de la salud que la luchan todos los días y dejarse de hacer politiquería berreta.

Pretenden instalar la idea de un caos, la de un colapso del sistema sanitario.

El momento es preocupante, desde luego y hay que seguir tomando las medidas necesarias para que esto no avance y que se puedan seguir sumando más insumos y más camas de CTI, pero el adoctrinamiento y sesgo político al cual parte del SMU está teniendo, encabezado por Gustavo Grecco, genera un malestar muy grande.

Oportunistas

Esta semana que pasó, se vieron por las redes, varios videos donde médicos enviaban un mensaje buscando un impacto alarmista.

Su idea inicial de que sean virales, les jugo una mala pasada. Los videos estaban presentados como algo espontáneo, pero no fue así.

Fue una campaña vergonzosa por parte de algunos dirigentes, liderados por Zaida Arteta, que pedía como hacer el video, como filmarse y que tenían que decir.

No podían ser mensajes mayores a 30 segundos y lo que tenían que decir era:

– donde trabajaba

– decir que el sistema esta desbordado

– que la situación es critica

– quédate en tu burbuja

– que el gobierno tiene que tomar más    medidas… etc

Todos decían lo mismo.

Les hicieron un tutorial adoctrinado.

Querían concientizar, dijo el presidente del SMU, hasta que apareció un video que no era medico, sino dueño de una agencia de publicidad.

Y el discurso se cayó.

El SMU ha sido históricamente un sindicato muy importante y respetado.

Ahora, su actual lobby creado y orquestado institucionalmente en estos tiempos de pandemia deja mucho que desear.

Gran parte del ejecutivo del SMU priorizó hacer política de oposición.

Por que en la conferencia aparte de pedir reducción de movilidad, también pidieron una renta básica?

Es pura política tribunera.

Dicen que el miedo es una emoción libre.

El miedo a la pandemia, al virus, nos generó al principio una alteración de nuestra normalidad, un estrés enorme.

Esta enfermedad cambio nuestra psicología.

Nos generó también un real sentido de preocupación que nos ayudó a sobrellevar con éxito parte de la primera ola de contagios.

Pero después dejamos de tenerlo.

Nos dejamos estar.

No se dejen confundir miedo con pánico o el terror.

El FOSALBA será consciente de lo que estado generando en la población?

La salud mental de muchos compatriotas también está en juego.

Los médicos son la primera línea de lucha en esta batalla y los tenemos que apoyar.

Una pena que su sindicato, al cual muchos no representa, por unas horas de fama, involucre de forma colateral a todos.

El colectivo médico tiene la responsabilidad de aportar a la comunidad todo lo que ella necesite , pero no generar pánico.

La actual dirigencia del SMU, actuó sin el aval del resto de la mesa directiva.

Tenemos que tomar conciencia que la situación es complicada y debemos seguir cuidándonos.

Tenemos que plantearnos que estamos haciendo por nosotros y por los demás.

Nos quejamos siempre, pidiendo a los demás soluciones, cuando casi siempre somos nosotros el problema.

Hay que asumir nuestra responsabilidad ante la sociedad ya que compromete la de todos.

Tomemos conciencia de una vez!!!

Vivamos!!!

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