El síndrome adámico y la LUC

Daniel Manduré

El Frente Amplio solicita una prórroga para juntar firmas contra la ley de urgente consideración.

Fundamentan la solicitud en las limitaciones de movilidad a causa de la pandemia.

Pero la verdad es otra, con pandemia y sin pandemia no llegan a las firmas…y ellos lo saben. Cuando decidieron juntar firmas ya estábamos con el covid entre nosotros, no fue algo que apareciera después.

Desde antes de conocer el contenido de la Luc ya se oponían, no hubo adjetivo que alcanzara para calificar esta ley, desde inconstitucional, regresiva, neoliberal, reaccionaria hasta fascista.

Pero a los adalides de la verborragia, especialistas en adjetivar les tengo malas noticias: no solo el Frente Amplio votó más de la mitad de los artículos de una ley que, según ellos, era regresiva, neoliberal, anticonstitucional y fascista sino que además la Suprema Corte de Justicia hace pocos días declaró a la Luc constitucional en su forma y totalmente ajustada a derecho.

Entonces por el poco respaldo el Pit Cnt y su satélite político deben en forma urgente encontrar un culpable para no asumir su fracaso, su absoluta y única responsabilidad.

Pretenden entonces imponer una historia falsa (para lo que son especialistas) y que quede en el imaginario colectivo que si no llegan a las firmas es culpa ajena.

Los malos de la película son otros, ellos son las víctimas.

No llegan a las firmas porque la gente les viene dando la espalda, esa es la realidad.

Desde el momento en que fue promulgada la ley, el 10 de julio, están habilitados a iniciar la recolección de firmas, sin embargo por diferencias internas la iniciaron casi 6 meses después. Estaban divididos, se peleaban entre ellos, temían, dudaban, hacían cálculos electorales.

Unos no querían saber nada con juntar firmas, lo veían inconveniente e inoportuno otros querían salir a la cancha. Algunos pretendían ir contra toda la ley y otros contra algunos artículos.

En esas disputas internas se le escuchó decir a algún dirigente sindical «el Frente Amplio no debería tirarle este muerto al movimiento popular»

En ese contexto, entre un mar de dudas salieron tímidamente a intentar explicarle a la gente porque quieren derogar una ley a la que le votaron más de la mitad de los artículos.

No faltó estrategia por utilizar, incluso la mentira como principal instrumento…pero nada resulta.

Al realizar ese pedido de prórroga procuraron relacionarlo con la suspensión de las elecciones departamentales.

Intentan comparar dos cosas incomparables. Su naturaleza es distinta.

El pedido de prórrroga es anticonstitucional.

Además, la movilización de una elección departamental obligatoria no es la misma que la de un plebiscito.

Es ese último manotón que da el ahogado, intentar buscar culpables en otro lado para no asumir el alto costo político que tendrá seguramente tan dura derrota.

El Pit Cnt y el Frente Amplio padecen del síndrome adámico, esa costumbre permanente de culpar a otros de los errores propios.

Todo empezó con Adán y Eva, de allí el nombre. Donde se desobedeció el mandato del creador al comer la fruta prohibida, Adán le echó la culpa a Eva y a su vez Eva culpó a la serpiente. Nadie asumió su cuota parte de responsabilidad.

Eso sucede hoy con la Luc y el plebiscito, no hacerse cargo de sus errores e intentar depositar la culpa en otros.

Las 700 mil firmas están muy lejos, cada día más lejos.

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