Emtrasur: Permiso para aterrizar

Torre de Control: ¡Negativo!

Lorenzo Aguirre

El Boeing 747-300, de “Emtrasur” (filial de la estatal “Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos”) –, transferido por la compañía iraní “Mahan Air”, pero no traspasado legalmente a Venezuela –, se encuentra retenido y custodiado en el Aeropuerto de Ezeiza. Bajo orden de la Justicia Federal, la Policía de Buenos Aires realizó la pericia de teléfonos y tablets pertenecientes a los tripulantes del avión. El gobierno argentino retuvo los pasaportes a cinco pasajeros iraníes – según informes, eran siete… ¿dónde se encuentran los otros dos? -, pero podrían recuperarlos si en un vuelo regular de línea, abandonan el país. El avión de carga está clasificado como “vuelo irregular”, pues entró al espacio aéreo argentino con el “Transponder” – dispositivo que transmite información de identificación de la aeronave, como también altitud en la cual viaja – apagado, haciendo imposible determinar posición geográfica del móvil, hecho convertido en “desprolijidad” grave.

La línea aérea de referencia presta “servicios” a la organización “Al – Quds”, dependiente de la “Guardia Revolucionaria Pasdaram” – comando del Estado Mayor Conjunto Iraní -, acusada desde 1994 ser responsable del atentado a la “Asociación Mutual Israelita Argentina” (AMIA), donde fallecieron ochenta y cinco personas.

En ese entonces, el Jefe de “Al – Quds”, era Ahmad Vahidi, hoy Ministro del Interior de Irán, y como Comandante de la “Guardia Revolucionaria”, Mohsen Rezai, quien estuviera en Managua durante la asunción del presidente dictador Daniel Ortega.

En dicha celebración concurrieron diplomáticos argentinos, pero ninguno llevó adelante la denuncia pertinente respecto a la referida presencia “consular”.

El Ministro de Seguridad de Argentina, Aníbal Fernández, manifestó: “se envió a “Emtrasur”, a Montevideo, para cargar combustible, y Uruguay no lo dejó ni siquiera bajar, teniendo que volver a Ezeiza. No había nada que nos mostrara que no tenía que ingresar”.

Preguntamos: ¿por qué las empresas argentinas no suministraron combustible a la mencionada línea aérea?

Respuesta: “Cuando Estados Unidos tiene una posición asumida al respecto, sanciona a aquellos que lo cargan”.

“¡Brillante, Aníbal…., brillante! La estupidez, es como el universo… ¡no tiene límites!

Para jerarcas del gobierno argentino, los acontecimientos “quizá” podrían haber tenido un “perfil” terrorista, pero evaluando los hechos, se descarta porque “no existen datos ni motivos para una amenaza”.

Al parecer, algunos funcionarios se olvidan la posibilidad con “perfil” de inteligencia – traducido al español, espionaje -, pero voceros en la Casa Rosada, lo niegan, complementando con la “ingenua” reflexión: “tal vez vinieron a ver cómo era el aeropuerto, y hacer un chequeo de ruta”.

Ante tanta tontera es oportuno señalar que, uno de los tripulantes, es el capitán iraní Gholamreza Ghasemi, figura principal encargada de transferir y transportar desde fábricas iraníes en Líbano, dispositivos para convertir misiles en armas guiadas de precisión.

Si vamos a 2006, vale recordar que ya se describía la manera de infiltrarse en América del Sur los servicios de inteligencia iraníes, como, en particular, en Buenos Aires, conectado con otro en Guyana – quien planificara un atentado al Aeropuerto JFK, de Nueva York, pero fuera descubierto por agentes de inteligencia de los Estados Unidos -, el cual tenía a su cargo las operaciones en el Caribe.

Volviendo a “Al – Quds”; la “AMIA”, señaló: la compañía “Mahan Air” fue sancionada por Estados Unidos debido a vínculos terroristas. Asimismo, la asociación judía manifestó que, los atentados del 17 de marzo de 1992 a la Embajada de Israel en Buenos Aires, y el 18 de Julio de 1994 contra la “AMIA”, fueron planificados, ejecutados y financiados, por Irán.

Más allá de lo expresado es oportuno destacar que, el vuelo de referencia, con arribo a la ciudad de Buenos Aires, se da justamente cuando el dictador Nicolás Maduro visita Irán – donde firma acuerdos de cooperación por el plazo de veinte años-, país sometido a sanciones por parte de Estados Unidos, pues, Teherán, anunció desligarse de casi treinta cámaras de vigilancia sobre sus actividades nucleares, como respuesta a la “Organización Internacional de Energía Atómica”, la cual denunció irregularidades en la República Islámica.

La teocracia de Irán ofreció al dictador Nicolás Maduro, sus soldados de la Guardia Revolucionaria Islámica – uno de los principales grupos terroristas en Medio Oriente, y resto del mundo – para “trabajar en conjunto”, y brindarle protección

Hace tres años, el Ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, se unió con Nicolás Maduro, y están realizando el “aeroterror”, una serie de vuelos entre Teherán y Caracas, traficando armamento, drogas, e instalando lentamente, “servicios de información” desde México hasta el sur de nuestro continente.

Así, estamos con el concepto iraní que, la filosofía de los norteamericanos es saquear naciones y establecer un “espacio de esclavitud moderna”, mientras por otro existe el creciente número de jóvenes musulmanes que “anhelan una guerra contra Estados Unidos, e Israel” – según manifestara el gobierno de Irán -, como, asimismo, sostener actividades terroristas con grupos nómades a lo largo de la franja del Pacífico.

A fines de 2014 fue detenido en Lima el libanés Mohama Ghaleb Hamdar, y una investigadora confirmó que, Hamdar, proporcionó apoyo logístico a Hezbolá, para llevar adelante atentados, y en particular el finalmente frustrado durante la celebración de la “Conferencia Internacional sobre Cambio Climático” – asistieron más de doce mil delegados, y alrededor de mil periodistas -, golpe “auspiciado” por Irán.

Desde ese momento, y hasta el presente, Irán está organizando y estableciendo presencia en América Latina. Aproximadamente unos doscientos peruanos convertidos al Islam chiita, viajaron a Irán para ser adoctrinados, y luego formar parte de la unidad paramilitar “Asociación Plurinacional de Reservistas del Tahuantinsuyo”, integrante de la estructura iraní que busca “promover” una revolución interna, y más tarde que, Teherán, cuente con esa fuerza, a efectos de lograr sus objetivos.

Las columnas centrales en nuestro continente son, Venezuela, Perú – triple frontera, junto a Chile, y Bolivia -, con un gobierno como el de Pedro Castillo, cuyo partido comunista “Perú Libre” fuera financiado durante la campaña electoral, y Argentina – también triple frontera con Brasil, y Paraguay -, donde existe una intensa actividad en niveles de droga proveniente de Colombia y México.

Más allá, obviamente, se cuenta con el respaldo comunista a lo largo del Pacífico a través de los gobiernos de Chile, Perú, y Colombia (este último, en caso de ganar Gustavo Petro) – está “Página” tuvo cierre 24 horas antes de las elecciones -, y esperan el mes de octubre para que, “Lula”, gane en Brasil, así, tener en forma paralela, un corredor Atlántico.

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