Jorge Pacheco Areco. Años complejos.

Miguel Lagrotta

En un nuevo aniversario de la muerte de Don Jorge Pacheco Areco vale recordarlo en su lucha entre la responsabilidad y el poder.

El desarrollo político es el cambio que tienen las instituciones políticas a lo largo de los años. No es igual a los cambios ocurridos en la política y en las normas. Los integrantes del elenco político como ministros legisladores y presidentes van y vienen, las leyes pueden modificarse pero la esencia de las normas con las cuales se organizan las sociedades define el orden político. La Constitución de 1967 restableció la Presidencia de la República dándole más fortaleza a su rol creando la posibilidad de tratar proyectos de carácter urgente y por otro lado se eliminaron ciertos privilegios a los legisladores en materia de vehículos y jubilaciones.

Los componentes básicos del orden político y que conforman la democracia liberal moderna, son el Estado, la legalidad y la responsabilidad. No descubro la pólvora al sostener que para ser eficaces los Estados deben actuar de acuerdo a la Ley. Prusia se desarrolló con leyes de propiedad muy claras y precisas y fue la base del despegue alemán luego del proceso de unidad culminado en 1871. La responsabilidad a través de elecciones democráticas y dirigidas a la atención de los intereses de la población es fundamental para un buen funcionamiento del Estado. Si los gobiernos son irresponsables derivan en el incumplimiento pasivo, protestas, violencia y en casos extremos a la Revolución. Los Estados modernos eficaces se forman en torno a tres pilares fundamentales como los conocimientos técnicos, la competencia y la autonomía y sobre todo un control político sobre ese Estado que representa a la voluntad popular. En nuestro país desde el reformismo batllista estos pasos se fueron cumpliendo hasta dar forma a un ADN político nacional. Pero debemos avanzar en el análisis para comprender el proceso que llevó desde la perdida de la austeridad republicana a la pérdida de valores democráticos y los mecanismos que llevan al Uruguay a perder la institucionalidad en el proceso iniciado en octubre de 1972, el drama de febrero de 1973 y la ruptura absoluta de la legalidad en el tránsito al 27 de junio de 1973. Casi como una caricatura toda la culpa de este proceso lo ponen a Don Jorge Pacheco Areco como el principal responsable. Veremos.

La realidad era que por segunda vez en el siglo XX un presidente fallecía en el transcurso de su presidencia.  Y asume Jorge Pacheco Areco que pertenecía a una familia de extracción política y que había sido diputado por Montevideo y director del diario “El Día”. Jorge Pacheco Areco nació en Montevideo el 9 de abril de 1920 y fallece el 29 de julio de 1998 en la misma ciudad. Era nieto de Manuel Pacheco y Obes, hermano de Melchor Pacheco y Obes, héroe de la Defensa. El abuelo materno de Jorge Pacheco Areco, a su vez, era Ricardo Areco, co-autor junto a Domingo Arena de la ley de divorcio por sola voluntad de la mujer. Se vinculó políticamente al  «coloradismo radical», que era la fracción colorada que lideraba el ex Presidente Feliciano Viera. Posteriormente ingresa al diario «El Día». Estudió en la Facultad de Derecho. Además de ser periodista en «El Día», Pacheco fue profesor de Literatura en varios liceos y también fue funcionario público en la Dirección de Aduanas. En las elecciones de 1962 resulta electo diputado. En 1966 comienza a impulsarse la idea de una reforma constitucional que elimine el colegiado para retornar al Ejecutivo unipersonal. Pacheco adhiere a la iniciativa lo que lo enfrenta con su tío César Batlle Pacheco, colegialista. Esa discrepancia determinará su salida del diario «El Día» en 1965. En 1966 completó la fórmula encabezada por el general Gestido, apoyada por la UCB y el Frente Colorado de Unidad, integrado por Glauco Segovia, Manuel Flores Mora, Alba Roballo y otros ex dirigentes de la vieja 15 de Luis Batlle. Fue la fórmula ganadora en las elecciones de ese año.

El general Gestido asumió como Presidente el 1° de marzo de 1967 Pero fallece el 6 de diciembre de ese año, asume, entonces, Jorge Pacheco Areco. A la semana de asumir la presidencia un decreto con fecha 12 de diciembre iniciaría una línea distinta a la del Presidente Gestido y a la batllista en general. Se dispuso la disolución del Partido Socialista, la Federación Anarquista Uruguaya, el Movimiento Revolucionario Oriental, El movimiento de Acción Popular Uruguayo, el Movimiento de Izquierda Revolucionario. También la clausura del semanario socialista “El Sol” y el diario “Epoca”. Luego del verano se realizó un recambio del Gabinete en mayo de 1968 dirigido a sostener la nueva visión económica con representantes, al decir de la prensa marxista de la época, de los sectores económicamente dominantes y especialmente del sector bancario. Esto siguió con decretar Medidas Prontas de Seguridad y posteriormente el congelamiento de precios y salarios. El Partido Colorado quedó escindido entre la UCB y la 15 que aportaba líneas económicas por un lado y por otro los sectores batllistas liderados por Michelini  y por Vasconcellos. A esto se debe sumar las renuncias a sus cargos ministeriales de Manuel Flores Mora y de Alba Roballo. Un fuerte sostén del gobierno de Pacheco eran las Gremiales Empresariales que veían en su “mano dura” una solución a los problemas de inestabilidad social y sindical. Por su lado el Propio Presidente Pacheco Areco buscaba el apoyo de la ciudadanía con discursos en los que planteaba lisa y llanamente que estaba en juego “la supervivencia del Uruguay” “el gobierno tiene el deber de ejercer la autoridad con la dureza y la energía que las circunstancias impongan para garantizar las libertades amenazadas. El harakiri, el auto inmolamiento de una sociedad es una filosofía que no aceptaremos jamás. No solo los que atacan el orden son nuestros enemigos. Los desertores y los indiferentes también lo son (…)” Para la izquierda y para los sectores progresistas de los Partidos Tradicionales a partir de 1968 estos nuevos sectores políticos y económicos que controlaban al Estado recurren a medidas impopulares siendo la más resistida el congelamiento de los salarios. Pero llevó adelante un excelente Plan de Viviendas que aun hoy es valorado. Muchos desocupados encuentran su lugar como luchadores sociales. Los sindicatos fomentaron el asociacionismo obrero para enfrentarse a las patronales. En esta etapa grupos armados robaban almacenes para distribuir alimentos en zonas marginales denunciando una pésima distribución de la riqueza. Es en este marco que en setiembre de 1968 en una intervención en el Parlamento Michelini sostenía. “Quiero que sea mi voz la que interprete lo que es, en realidad, una opinión del Partido Colorado expresándose esta noche. Debo hacerlo como ciudadano enemigo de la violencia. Quizás si algún defecto se me puede señalar es el de que por la paz pagué, a veces, un precio excesivo (…)” Comienzan gestiones con el Presidente Pacheco para detener la espiral de violencia utilizando los mecanismos del Partido Colorado y se manejó la posibilidad de convocar la Agrupación de Gobierno, pero se dilataba por una razón u otra. El tema pasó de ser del Partido de Gobierno a tema del Parlamento y comienzan una serie de censuras a ministros, Michelini y Vasconcellos dieron sus votos para la censura al ministro Héctor Luisi, en tanto que desde filas nacionalistas Wilson Ferreira Aldunate censuraba al ministro Guzmán Acosta y Lara. Esto generó el cambio del gabinete. La oposición denunciaba que la censura a la prensa fue bastante común así como denuncias permanentes de malos tratos policiales. Estaba ocurriendo una centralización autoritaria del poder del Estado, para responder los ataques de la guerrilla,con intervenciones en los Entes, militarización del funcionariado público, compra de bancos en dificultades o actuaciones discrecionales en lanzamientos judiciales. Las Medidas Prontas de Seguridad, aprobadas por el Parlamento, permitían la detención de dirigentes políticos, sindicalistas y líderes estudiantiles. El 24 de junio de 1969, bajo este mecanismo, se produjo la detención de varios dirigentes sindicales entre ellos José D´Elía. En el Parlamento se denunció en varias oportunidades violaciones a los derechos humanos. Se formó una Comisión Investigadora de denuncias de torturas y malos tratos y surgió el informe titulado “Violaciones de los Derechos Humanos y Comisión de Actos de tortura a detenidos”. En Agosto los Tupamaros secuestraron a Ulises Pereyra Reverbel, director de UTE. Lo liberaron 11 meses más tarde. El 21 de junio volaron las instalaciones de la General Motors en Sayago y el 8 de Octubre intentaron la toma de Pando. En marzo de 1970, ante el desconocimiento por parte del Poder Ejecutivo del levantamiento de las Medidas Prontas de Seguridad el senador nacionalista Wilson Ferreira Aldunate sostenía: “ El Uruguay ha venido sufriendo un proceso lento pero inexorable de descaecimiento de las normas constitucionales. Poco a poco el Poder Ejecutivo ha ido asumiendo cada vez mayor poder. Y en estas horas hay una inercia. Es difícil dar marcha atrás y aun es difícil detenerse a este proceso de asunción cada vez mayor de facultades que conducen a esta suma de poder público de que el presidente se cree atribuido(…) el problema no es si se interpreta bien o mal la Constitución. Sino el de preguntarse dónde se va a detener, si es que se detiene este proceso” La Guerrilla estuvo presente durante todo el mandato de Pacheco Areco y siguió posteriormente. La sociedad de fines de los 60 estaba polarizada y la pérdida de valores democráticos marcó todo este periodo. Los dados que jugaban el golpe futuro giraban sobre la mesa. El final será un golpe de Estado, el fin del batllismo como actor principal y el inicio de la dispersión ideológica del batllismo hasta obligar a sus integrantes a buscarlo en otras tiendas. Sin embargo Pacheco Areco combatió la violencia con la Constitución y la ley en la mano. Y eso marca su responsabilidad en el poder en un período muy complejo de nuestra historia.

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