La crisis de los años 60. Los bancos, la economía y la política

Miguel Lagrotta

Los gobiernos colegiados de mayoría nacionalista enfocaron sus medidas económicas con una visión totalmente diferente de la llevada adelante por el batllismo. Sus medidas tendían a beneficiar a los motores que entendían serina el motor de este nuevo modelo: el sector pecuario exportador. Para que esto ocurriera se debía dejar al mercado elegir libremente los valores de los precios relativos lo que garantizaría niveles altos de retribución en moneda nacional por las exportaciones con un tipo de cambio que colmara las expectativas de los sectores exportadores mayoritariamente ganaderos. La realidad es que el tipo de cambio tuvo un aumento superior al 100% pasando de $4,11 a $11 pesos por U$S. Todo esto se lleva adelante siguiendo las directivas, muy resistidas por el batllismo y en particular por don Luis Batlle Berres, del FMI que comienza su larga y permanente relación con nuestro país a partir de 1959. La ley madre del primer colegiado «blanco» fue La ley de reforma cambiaria y monetaria que llevó adelante en el aspecto económico el desmantelamiento del modelo proteccionista y redistributivo del batllismo por un modelo en que sobrevivirían las actividades competitivas y eficientes al margen de cualquier instrumento de protección estatal. En lo político desbatllistizar la política uruguaya. Este es el inicio de un largo proceso que lleva en la actualidad al batllismo ser minoría dentro de un partido Colorado deprimido desde el año 2002 y el modelo político de salida que inteligentemente para los intereses nacionales que fue el manejo económico. La ley de reforma no tuvo los resultados esperados y el Uruguay tuvo que recurrir a préstamos del FMI y firma en 1960 la primera carta intención con el FMI. Las políticas del FMI básicamente fueron; 1) suprimir el dirigismo, proteccionismo y subsidios. 2) Libertad cambiaria del comercio exterior 3) Libre circulación de capitales y 4) privilegiar la actividad privada como el motor de la evolución económica. Un intento de respuesta a la crisis generada por el cambio de modelo fue la creación en 1963 un comisión de técnicos reunido bajo la denominación de CIDE Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico. Realizaron un profundo diagnóstico y varios proyectos de desarrollo. Sin embargo los sectores principales no tenían las soluciones esperadas: El sector ganadero fue perdiendo participación desde un 55% en 1900 a un 11% en 1960. La Industria se empantanó y con estas medidas se afectó la producción de caucho, metalurgia y la producción de diferentes equipos eléctricos. En forma paralela, y como consecuencia lógica crece el sistema financiero. El negocio bancario pasó a ser el más lucrativo, crecen las tasas de interés y el capital de la industria y el agro migra al sistema financiero y bancario. El Uruguay a comienzos de la década de 1960 pasó a tener el sistema bancario más grande, por habitante, de toda América Latina, Por ejemplo en 1961 existían 60 casas centrales y 500 dependencias en todo el país con 10.000 funcionarios. El sistema financiero entre en una profunda crisis en el mes de diciembre de 1964 cuando el Banco Transatlántico del Uruguay comienza a tener una corrida en sus depósitos que lentamente fue creciendo en intensidad y derramándose lentamente en otras instituciones. El momento clave fue a fines de la Semana de Turismo cuando el BROU, viendo que los retiros en en Banco Transatlántico alcanzaban, entre el 20 y 21 de abril de 1965 eran equivalentes al 10% de la disponibilidad del Banco. Esto obliga a intervenirlo. Inmediatamente AEBU, Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay, determina un paro que entre sus fundamentos de «patriótico» se realizaba porque veían que entre los integrantes del Poder Ejecutivo no actuaban en la dirección de suspender la actividad bancaria y el distanciamiento entre el directorio del BROU y Poder Ejecutivo Colegiado.

En tanto en el ámbito político En 1960 Benedetti publicó con gran suceso “El país de la cola de paja”. Era una interpretación similar a la que desarrollaron los integrantes de la generación del 45: atacaba al Uruguay de las clases medias y de la burocracia, o sea al batllismo. El libro, además, mostraba grandes críticas a la democracia uruguaya y lo que era peor al respeto que los uruguayos teníamos por la democracia. Era un intelectual el que formulaba las críticas, una persona que se consideraba superior al resto de los mortales. Las cosas empiezan a cambiar en 1962. A esa elección la izquierda llegó con grandes expectativas pero que en votos obtenidos fue un fracaso absoluto. En las elecciones de 1962 continuó con su programa político: el proteccionismo, la reorganización financiera, fomento de la industria, el agro y el comercio. Lo novedoso es la figura de un técnico en la lista al Consejo Nacional de Gobierno en la figura de Julio Lacarte Muró especializado en comercio internacional. Dentro de la 15, Zelmar Michelini y Hugo Batalla, y de la 14, Renán Rodríguez y Enrique Martínez Moreno, fundan la lista 99 buscando una revisión crítica del  sistema colegiado. La Unión Cívica, el Partido Comunista y el Partido Socialista no se presentaron en sus lemas habituales, que serán en esa elección: Partido Demócrata Cristiano, Frene Izquierda de Liberación y la Unión Popular que estaban integrados, además, con miembros de los Partidos Tradicionales.

En 1962 y como consecuencia de la segunda derrota electoral del Partido Colorado se producen varios desplazamientos. En ese marco fallece don Luis Batlle en 1964 dando inicio a una feroz lucha por el liderazgo de la lista 15 con las inmediatas renovaciones ideológicas y programáticas. En el debate estaba presente el problema de la reforma constitucional y el debate del retorno al Poder Ejecutivo unipersonal y las nuevas visiones sobre el dogma estatista e industrialista del primer batllismo y seguido por el denominado neo batllismo. Acá surge la figura de Jorge Batlle Ibáñez que fue tomando posición mediante los medios de comunicación muy poderosos de la época y del sector, el diario Acción y la Radio Ariel. La otra figura ascendente era el diputado por Montevideo Julio María Sanguinetti que fue nombrado subdirector del diario Acción y su redactor responsable. Lamentablemente, problemas estructurales del Uruguay en materia política y la efervescencia sesentista derivada de la Guerra Fría, Sierra Maestra y los escritos de pensadores motivando derechos de enfrentamiento de sectores oprimidos a enfrentarse al estado burgués, llevan a una polarización cuyo final todos conocemos.

Ver:

Banda, A y otros. Una mirada al medio siglo de historia del Banco Central del Uruguay. EBO-ORT Montevideo. 2021.

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