La economía cayó 5,8% y recuperaría en 2022

Para la consultora GRANT THORNTON en su informe de coyuntura del mes de marzo, da cuenta que la economía uruguaya habría caído un 5,8% en 2020, y si bien la mayoría de los indicadores da cuenta de que la recuperación continuó en el último trimestre del año, el PBI recién recuperaría el nivel de 2019 durante 2022. En febrero, las ventas de nafta muestran una leve recuperación (habían caído 19% en enero), aunque se mantienen un 10% por debajo de febrero 2020, impactadas por el turismo y la baja en la movilidad. La venta de energía a comercio y servicios cae un 19% en enero. En la misma línea, la recaudación de la DGI se desplomó en enero cayendo un 5,8% interanual, fuertemente incidida por la caída en la recaudación de IVA (-6,9%).
Por otra parte, se mantiene el dinamismo en el sector de la construcción (en el último trimestre las ventas de cemento al mercado interno crecieron 26% y un 9% en enero) mientras que la industria manufacturera y las exportaciones se recuperan. Entre setiembre y diciembre, la industria se ubicó en torno al mismo nivel de 2019 mientras que las exportaciones se mantuvieron en niveles similares a 2019 durante el último trimestre de 2020 y crecieron 7,6% en enero y 17,6% en febrero.
Las cifras de diciembre marcaron una pausa en la recuperación del mercado laboral, con una caída interanual en el número de ocupados totales de 4,4%, unos 73 mil trabajadores menos que en diciembre de 2019 -32 mil ahora desocupados y unos 41 mil que dejaron de buscar empleo (inactivos)-. A ello se le sumó el freno en la disminución del número de ocupados ausentes en seguro de paro o suspensión por segundo mes consecutivo (27 mil en octubre y noviembre, 28 mil en diciembre). En enero, los beneficiarios de subsidio por desempleo se mantuvieron por tercer mes consecutivo en torno a los 77 mil.
El déficit fiscal se redujo en enero a 5,8% del PBI, un deterioro de 1,4% frente al cierre de 2019. El impacto de la pandemia incide en una caída de los ingresos del BPS (0,37% respecto al PBI) y aumentos en gastos por seguro de paro (0,47%) y asignaciones familiares y programas del MIDES (0,45%). Pasividades pasan de 9,5% a 10,1%.
En febrero, la inflación anual se aceleró levemente a 9,1%, incidida por aumentos en carne, tabaco, seguros y cuota mutual. El núcleo inflacionario -que excluye alimentos, electricidad, gas y combustibles- se ubicó en 8,4%. Se espera una desaceleración de la inflación anual para los próximos meses considerando que en 2020 hubo aumentos de tarifas y del tipo de cambio en los meses de marzo y abril. Se espera que la inflación cierre el año en 7,05% y se reduzca a 6,75% hacia fines de 2022.

Hechos Globales

En el último mes, el contexto internacional para los países emergentes ha estado marcado por el reciente aumento en las tasas de interés de EE.UU, en particular las de mayor plazo. El rendimiento del bono a 10 años aumentó de 1,0% a 1,5% mientras que el del bono a 30 años pasó de 1,8% a 2,3%, ante la mejora en las perspectivas económicas de mediano plazo asociadas a la vacunación, el reciente paquete de ayuda fiscal y el consecuente aumento en las expectativas de inflación. Como consecuencia, en el último mes y medio el índice de monedas de Latinoamérica se ha deteriorado un 6%, aunque los elevados precios de las materias primas amortiguan el impacto y compensan la presión que ejercen las tasas de interés en los déficits fiscales.
El PBI de la economía de Estados Unidos se recuperó en el último trimestre y cerró 2020 con una caída de 3,5%. El FMI mejoró sus expectativas económicas para 2021 y espera un crecimiento de 5,1%, 2 p.p. por encima de lo estimado en octubre.
En 2020, las economías europeas cayeron un 6,8% mientras que el FMI corrigió a la baja las proyecciones de crecimiento para la zona Euro en 2021 (de 5,2% en octubre a 4,2% en enero) ante los efectos de las restricciones sanitarias en la economía.
La economía China cerró el año 2020 con un crecimiento del PBI de 2,3%, ubicándose en el último trimestre un 6,5% por encima del nivel de 2019. Se espera un crecimiento del PBI de 8,1% para 2021 y 5,6% para 2022.
El PBI de Brasil cayó un 4,1% en 2020 y en el último trimestre del año se ubicó un 1,1% por debajo en relación a 2019, esperándose para 2021 un crecimiento de 3,3%. En diciembre, la actividad económica creció un 1,3% interanual y se mantuvo un 1,4% por debajo del nivel pre-pandemia. El déficit fiscal se mantiene elevado (13,7% en relación al PBI en enero) y representa el principal desafío macroeconómico en el corto plazo, siendo motivo de debate en la interna del gobierno la forma y la velocidad de su reducción, y entre otras razones, impulsa al alza el tipo de cambio (entre 5,6 y 5,7 reales por dólar a comienzos de marzo).
La economía Argentina habría caído un 10% en 2020, esperándose un crecimiento de 5,5% para 2021. En diciembre, la actividad económica se ubicó un 2,2% por debajo de diciembre 2019 y se mantiene un 3,0% por debajo del nivel pre-pandemia. El principal desafío macroeconómico continúa siendo el elevado déficit fiscal que en ausencia de financiamiento externo es financiado a través de la emisión monetaria. Para contener la brecha cambiaria (se redujo de 116% en octubre a 66% en febrero), el gobierno ha profundizado la venta de bonos a privados (previamente en manos de organismos públicos) lo cual impulsa al alza el riesgo país, que ronda los 1.550 puntos básicos, el más alto desde el canje de la deuda en setiembre 2020.

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