La fiesta se terminó

Alvaro Vero

Parecería que aún existen bolsones de población que no se han percatado lo suficientemente de la situación.- La Salud no es un producto que se pueda almacenar, hay que producirla y distribuirla en forma equitativa y solidaria.

Un sistema de salud no es bueno por el cuanto se gasta sino por los resultados obtenidos.  Hoy tenemos en curso una enfermedad epidemiológica  de las que azotan a la humanidad cada cientos de años; el estado ha asumido oportunamente su rol y sólo con una política de estado se podrá superar.

Desde el punto de vista técnico nada se puede objetar, es más, lo que se viene haciendo ha sido recogido como ejemplo internacional. ¿No podremos ponernos en lugar de las autoridades de la salud y el Poder Ejecutivo por un instante, y ver su complejidad integral y los efectos sobre la economía y calidad de prestaciones temporarias del sistema porque nos afecta a todos? Se está llevando una política de estado, no es simplemente un programa de gobierno operativo; promueve cambios en el estilo de vida buscando condiciones de vida favorables.-

Hay que dominar la justa ansiedad, las frustraciones, la sensación de hartazgo, dependemos de la aceptación social que será por siempre, con actitudes de higiene colectiva, al fin y al cabo  son semejantes a  lo que enseñaban las viejas maestras de primaria.-

Lamentablemente los ajustes al modelo, sus prioridades epidemiológicas y demográficas, sus accesos, los conflictos de intereses, el amateurismo gerencial y lo concertado en el presupuesto y la LUC vienen demorados, con innovaciones de estructuras y procesos diversos y necesarios y aceptables.-

Estamos frente a un proceso recursivo donde los productos y efectos son al mismo tiempo causas y productores de aquello que lo producen.-

En su visión interviene la sociología, es decir, la sociedad es producto de interacciones entre individuos, pero la sociedad una vez producida, retro actúa sobre los individuos-somos a la vez producto y productores. Esto rompe con una relación lineal causa-efecto.

La sociedad debe aceptar un nuevo paradigma tecnocrático de la práctica médica en la era tecnológica, con un modelo ecológico de salud, a través de políticas saludables, de rápido acceso a las redes de servicios y para eso se necesita avanzar en la complementación (u otros estilos de integración) que permita la mejor articulación del sistema y mejores niveles de equidad.

Es necesario entender la necesaria política de estado y entender los llamados de los gobernantes – no son soluciones imposibles pero además son las únicas- y sus características como que son de estado, se ejercen desde él, tienen carácter universal, son elementos de coerción, están sujetas al control democrático de la ciudadanía, orientan la asignación de recursos y deben ser ejecutadas por todos los sectores.-

En suma: Se instrumentaron oportunamente las herramientas adecuadas   y necesarias  a la pandemia para enfrentar una situación de excepción.-

La aceptación de esta realidad y su complejidad es responsabilidad de todos; nada será igual; esperemos ajustes y cambios necesarios que están en debate parlamentario o presupuestal, y que la ignorancia del momento generando actos en inobservancia con la realidad  no puede ser un factor político – tampoco será momentáneo pues tiene asegurada la «supuesta causa» por mucho tiempo- ; y terminan complicando los esfuerzos y costos que asumen los gobernantes.-

Todos los hombre deberían ser capaces de concebir el riesgo  porque todos son más o menos razonables…»La virtud es dictada a su vez por el sentimiento y por el interés. El papel de la moral según Voltaire, es enseñarnos los principios y de acostumbrarnos a respetarlos «.-

Pongámosno por un instante en los «zapatos» de los gobernantes.

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