La gente quiere laburar

Joaquín Bilat

Había una vez un “país de oportunidades” donde todo era posible, emprender, trabajar, viajar, alquilar una vivienda, y hacer las compras; pero no, no era tan así, solamente los cuentos de Disney comienzan con había una vez.

Recientemente, la problemática del desempleo estuvo más presente en la mesa de discusión, el gobierno lanzó el programa “Oportunidad Laboral”, conocidos como Jornales Solidarios, al cual se inscribieron más de 227.000 personas de entre 18 y 65 años para 15.000 puestos en todo el país. Es decir, quedaron afuera más de 212.000 personas, un 93% del total de inscriptos.

Además, el Banco República lazó un llamado para cubrir unas 183 vacantes -número que luego aumentará debido a que se liberarán más vacantes- para personas con al menos 18 años y  Secundaria completa o equivalente en UTU. Apenas lanzada la inscripción, en los primeros 40 minutos se habían anotado más de 6.000, y en las próximas 24 horas la cifra ascendía a más de 32.000 personas, y 72 horas después había 42.500 inscriptos.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a Abril de 2021 el desempleo total en nuestro país era de 9.70%, siendo menor el porcentaje en varones (8.10%) y mayor entre las mujeres (11.50%). A esto se le suma que entre 2011 y 2019 el desempleo juvenil (entre 14 a 24 años)  pasó de 18,13% a 28,72% promedio anual, según el Banco Mundial.

Diariamente, cientos de miles de jóvenes, y no tan jóvenes, envían sus currículos a las empresas. Oportunidad que aparece, oportunidad que se vuelve una odisea que la gana – en teoría- el más capacitado, y digo en teoría ya que existe la idea de que contacto mata cv , por lo menos en el ámbito privado, sabemos que a nivel público existen los concursos por méritos o por sorteo.

Y como todo pasa por las redes sociales, tanto revuelo por el llamado del Brou y de los Jornales Solidarios tuvo su reacción. Algunos tuiteros se indignaron porque “No me preocupa que ingresen al BROU 38 afroamericanos y 6 trans …me preocupan los 42 uruguayos más capaces que ellos que quedan afuera…el BROU precisa gente capacitada o va a armar una comparsa?” luego se corrigió e indicó que 44 era el total. También alegaban que “Si la mismas ganas e interés para ser empleados públicos del brou, la usarán para ayudar al país, hoy seríamos primer mundo”, también en la misma línea “Seriamos país de primer mundo si NOS desesperáramos de la misma forma por tener un emprendimiento exitoso”. “La gente NO está desesperada por tener trabajo, está desesperada por ser funcionario público. En este país es entendible”.

Quejas por los cupos, por ser funcionario público, por no “ayudar al país”, por no querer emprender, por no ser “primer mundo”. La consigna se repite, pero, los que emiten estos comentarios, ¿saben realmente qué está pasado? O, ¿simplemente aborrecen al Estado?

Ignacio Munyo, Licenciado en Economá y Analista en Contabilidad y Administración, y director de CERES, declaró que el desempleo “se va a volver fuerte y permanente en los próximos años”, “habrá un foco de tensión en el mercado laboral que se deberá buscar soluciones por políticas públicas enfocadas y diseñadas en ese sentido”. Destacó que las políticas de capacitación laboral y reinversión son clave, además de que son necesarios cambios sustantivos a nivel educativo y de regulación laboral.

Además, Munyo lanzó un libro La revolución de los humanos, el futuro del trabajo; donde hace un análisis de cuestiones fundamentales del futuro económico y social a nivel mundial, formulando soluciones. Allí expone el problema de la caída sostenida del empleo en el mundo, que es consecuencia del avance de la automatización, la robotización y, en general, de la Cuarta Revolución Tecnológica, en pocas palabras, las tecnologías de las ciencias de la información (TIC), el desarrollo de la Inteligencia Artificial (AI) y la biotecnología. Esto se ve reflejado en datos, según el Banco Mundial, entre 1991 y 2019 el desempleo total de jóvenes entre 15 y 24 años pasó del 10,8% al 15,2%.

En el libro se señala que el 54% de los puestos de trabajo en Uruguay son automatizables, y eso ha derivado en un aumento del desempleo, y que el desempleo masivo “es un desastre global, porque no habrá barrios privados, ni ciudades prohibidas ni soldados (que tendrán, a su vez, familiares desempleados) que protejan a los privilegiados de masas desesperadas y dispuestas a todo”. Un detalle no menor es que “La IA (Inteligencia Artificial) podrá abrirnos puertas inimaginables, pero nunca podrá sentir empatía”.

Hay algo que es indudable, la gente quiere laburar, y el mercado no acompaña, la globalización avanza a pasos agigantados, se pierden puestos de trabajo, y es esperable que la gente vaya en manada a inscribirse a un llamado de cualquier entidad pública o privada.

Tengo la esperanza de que a futuro, construyamos un verdadero país de oportunidades donde ser joven no sea una condena a trabajos precarizados, sobreendeudados y con la única garantía de cambios que tengan sea depender de un político.

“Cuando el trabajo es un placer la vida es bella. Pero cuando nos es impuesto la vida es una esclavitud” Máximo Gorki

Joaquín Bilat

Estudiante de Lic. En Ciencia Política y militante estudiantil en Arena Sociales.

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