Los inmantados de Vega.

Ricardo Acosta

El dia 11 de Abril, publicamos un articulo que se llamaba: » El Guasón, el viejo de la bolsa, los  antivacunas y otros villanos»

En el hablábamos de la explosión mediática de los negacionistas y de los antivacunas.

Sobre todo los antivacunas Covid.

En ese momento Gustavo Salle salía con su megáfono gritando contra las vacunas y sus posibles efectos.

El tiempo demostró que las vacunas han sido el mejor remedio para la ya insostenible pandemia.

Los resultados de hoy son el claro reflejo que este era el camino.

Uruguay alcanzó en el mes de Julio los 2.000.000 de personas vacunadas con dos dosis.

Algo que los negacionistas, daban como algo imposible, se lo logró.

No apurándose a traer cualquier vacuna o a cualquier costo para ser como pidieron muchos, los primeros en vacunar.

Con trabajo y mucha inteligencia el gobierno logró cumplir con la ciudadanía.

Sin misterios y sin relatos futbolísticos mediáticos de como un avión iba a buscar sus vacunas.

Uruguay ha comprado y comprometido más de 7.500.000 vacunas.

El vacunarse no es obligatorio, pero es un acto de respondabilidad.

Ahora ya se esta agendando para una tercera Dosis para reforzar aún más las dos anteriores.

Pero para algunos todo esto no alcanza.

Siempre algo pasa.

Cuando uno piensa que todo lo vio, que nada lo puede sorprender, aparece la semana pasada el Diputado Cesar Vega presentando en el Parlamento a personas » inmantadas» por culpa de las vacunas.

Personas que tienen cubiertos pegados en sus cuerpos o metales pegados en la cara.

En fin.

Ni siquiera el mundo de los comics de Marvel se hubiese atrevido a tal presentación para alguna de sus peliculas y eso que existe un personaje que se llama Magneto, que justamente atrae con su cuerpo todo material metálico.

El show mediático le restó importancia al  planteo en todo caso sano, de un posible debate que se puede hacer sobre las vacunas.

Dije «sano», por que trato de ser respetuoso.

Las vacunas son, fueron y serán la unica esperanza para derrotar esta pandemia.

De cualquier manera siguen estos » contras» buscando desacreditar años de estudios de brillantes científicos.

Cesar Vega es uno de ellos.

Hay muchos que se rien de el y de toda esta situación, mas que nada por la forma como presentó el tema.

Yo no creo que de para la risa.

Al contrario.

La linea fina del ridículo a veces da motivos como para preocuparse.

Porque tarde o temprano puede transformarse en un peligro.

¿De ser un personaje simpático y divertido llevando verduras y frutas en sus entrevistas, ahora cuestiona el andar y pensar de la comunidad cientifica mostrando personas con tenedores pegados en sus cuerpos?

Todos tenemos derecho a pensar distinto, a plantear si es necesario «dudas» , pero dentro de un marco de objetividad seria, sin necesidad de shows para los medios.

No comparto, pero se puede ser antivacunas, pero con un contexto distinto, a otro nivel y siempre argumentando con respaldo científico.

Y no le alcanzó con su presentacion bizarra en el parlamento y ante toda la prensa.

Subio la vara un poco más, con ayuda de la burla de algunos periodistas de Santo y Seña, programa que se emite los domingos en canal 4.

Fue grotesca su participación.

Fue tal la verguenza ajena que me genero, que cambié de canal y no lo quise ver más.

Esta claro que no tiene miedo al ridículo y que cada vez que puede aumenta la apuesta.

¿Lo hace para plantear realmente una segunda opinión al tema vacunas o busca ser parte del olimpo de los mediáticos?

No tengo dudas que lo que hizo Vega  defraudó a mucho de sus seguidores y votantes.

Mal asesorado de como exponer un tema tan delicado.

La libertad de expresión es un hermoso regalo de la Democracia, como para usarlo de esta forma.

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