Mas que nunca: “Estado, liberal y democrático”

Tabaré Viera

El cierre durante casi dos meses de los comercios de régimen especial llamados Free Shops en la frontera, dejó claro algunas premisas por si cabían dudas: que los principales casos de contagios no estaban en ese sector, siendo el comercio más reglamentado y monitoreado del mundo y que el sistema opera como verdadero y gran motor de las economías locales, con ello queda de manifiesto nuestro gran acierto cuando en el primer gobierno del Dr. Julio M. Sanguinetti en 1986, hace ya 35 años, se ideó e implementó el régimen especial, como una de las mas originales políticas sectoriales, no la única en ese período, por supuesto.

Ese es el punto, políticas sectoriales de desarrollo. Esa es la respuesta al antiguo debate sobre el rol del estado. Es que entre los extremos, ya fracasados, que representan por un lado los principios marxistas del estado como dueño de todos los medios de producción y conducido por una dictadura, la del proletariado y por el otro el liberalismo extremo que enarbola el libre mercado absoluto y salvaje como mágico responsable del desarrollo y de los equilibrios sociales, con un estado limitado a brindar seguridad pública y poco más; estamos los que sostenemos que dentro de un régimen general de libertad mas absoluta, con el individuo como centro, debe haber un estado presente, democrático y participativo. Un estado republicano que administre los bienes públicos con probidad y transparencia, con la mayor participación ciudadana que no debe limitarse a votar cada cinco años. Un estado impulsor del desarrollo mediante políticas sectoriales de estímulo a la inversión privada y fundamentalmente que mediante política públicas asegure la equidad social, la justicia social. La justicia, la equidad y la desigualdad son para nosotros puntos centrales de nuestro pensamiento y lo han sido de nuestra acción política siempre y solamente con la intervención de un estado democrático se puede avanzar en estos principios. Me refiero a la justicia como equidad, planteando el principio de justicia distributiva, tantas veces confundida con justicia retributiva, caso típico de los países del populismo del socialismo siglo XXI.

A pesar de las esperables y por momentos burdas críticas desde la oposición, el manejo de la crisis por parte del presidente Luis Lacalle y el gobierno de coalición ha tenido logros y felizmente se avizora, vacunación mediante y uno de los éxitos de la administración, una salida de la crisis sanitaria. Son momentos justamente de pensar y construir, como lo venimos planteando desde el Partido Colorado, políticas de recuperación económicas y sociales. Para esta etapa, mas que nunca, se necesita la intervención del estado ya no para solamente asistir, sino para impulsar el crecimiento mediante la inversión pública y privada. El diseño y la implementación de políticas que tengan en cuenta la realidad y la potencialidad de cada región de la Republica y para todas ellas.

En tal sentido sigo ocupado con nuestras fronteras, son parte importante de nuestro territorio, con población y realidades muy particulares. La distancia de los centros; las escasas oportunidades de estudio y trabajo; la influencia y competencia con países gigantes a su lado, las transforman en territorios que merecen una atención particular. Así como en 1986 hubo un gobierno que atendiendo esta singularidad y concretó el régimen de free shops, es menester concretar nuevas políticas comerciales para atender la competencia de nuestra industria nacional y nuestro comercio.

PRECIOS DE FRONTERA

De la misma manera que hoy, en los mil quinientos kilómetros de frontera uruguaya se vende nafta con precios especiales a través de la rebaja del IMESI hasta un límite de compra mensual por persona, propongo establecer una canasta de productos que hoy no pueden competir con los similares brasileños y que mediante una rebaja fiscal hagamos posible su comercialización en frontera; en el entendido además que lo que en principio parece resignación fiscal no resulta ser tal ya que la recaudación de un porcentaje mayor de impuestos sobre una venta actual nula es cero. Teniendo en cuenta el peso del sector comercio en la actividad económica de esa región, generador de más de 50% de los puestos de trabajo, solo quedaría como problema asegurar que no se produzca derrame de esos productos hacia dentro del país en una suerte de contrabando interno. El límite por cuota mensual y el pago a través de tarjetas de crédito de esas compras ayudaría definitivamente a los controles que además siguen existiendo en las barreras policiales y aduaneras.

En último caso, si existiera algún derrame estaría compitiendo con el verdadero flagelo que es el contrabando desde los países transfronterizos.

Vivimos en sociedades cada vez más plurales y multiculturales, y los gobiernos deben desarrollar políticas e instituciones sociales imprescindibles para garantizar la equidad en tan complejos sistemas sociales, sobretodo en estas épocas de crisis. La educación y el trabajo generado a traves de las inversiones son las mejores politicas de desarrollo social. Generemos desde el gobierno las mejores condiciones para estas inversiones que pueden no ser  iguales en todo el territorio nacional. Atender las diferencias es hacer justicia social.

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