Posmodernidad jurídica del médico

Alvaro Vero

El conflicto en el sector parecería ser cotidiano e infinito y tiene diferentes orígenes haciendo difícil su tratamiento y el abordaje problemático.
Algunas de las causas podemos buscarlas en la despersonalización del paciente, la inexistencia de un verdadero médico de «familia», los progresos tecnológicos y conocimientos permanentes, nuevas especializaciones, propuestas y propagandas de salud en la información diaria, el estado de la salud pública con heterogeneidad conceptual en el mundo, la vulgarización del conocimiento médico, la mediatización de presuntos éxitos profesionales, carencias del sistema, prácticas atávicas y anómicas que ralentizan el progreso en aras de la comodidad y resistencia al cambio y la aparición de fenómenos disruptivos jamás sospechados en la relación médico-paciente, médico-médico y médico-organizaciones.
Tras muchos años ,casi 40,de gestión institucional de salud y de práctica hospitalaria, entiendo que no puede demorarse más por parte de los médicos ,reconocer que nuestra formación ética presenta falencias para enfrentar los nuevos paradigmas que podrían deshumanizar la gestión sino también de variadas situaciones -que en ignorancia o inobservancia de marcos jurídicos y normativos-terminan en denuncias técnicas, legales y administrativas- sin ignorar las circunstancias penales que también han existido.
El médico no debe «trabajar de médico» -debe ser médico-, debe sentir al otro como semejante y no como número o caso.
El médico debe autorizar y controlar dentro de su esfera de acción que los servicios y las prácticas hagan a la correcta atención y la empresa partenaire será responsable de los perjuicios que sufra el paciente. La falta de prestaciones consideradas necesarias y de elección que sirvan para dar una oportunidad a la cura o alivio será incluida dentro de las responsabilidades de la organización y del médico responsable y sus dependientes.
Por supuesto que la sociedad puede decidir destinar fondos a otros órdenes sociales -como puede ser la educación- y el financiamiento -como hoy- estará acotado a los límites del gasto público y será como siempre la sábana corta que pondrá límites a los gastos infinitos que puede fundamentar el sistema de salud.
Ahora bien ¿por dónde se empieza? A mi modesto entender el marco legal -suficiente y acertado- debe respetarse y los paradigmas gremiales y éticos perfectamente legislados, deben ser llevados adelante por los legítimos representantes que ocupan cargos rentados, y que deben despojarse de las conjunciones de intereses entre los objetivos mayores de los estamentos mencionados y sus intereses corporativos y personales.
¿Es necesaria una asociación de códigos escritos estructurados en colegios, asociaciones científicas, gremios? Claro que sí, pero en tanto lleven adelante sus objetivos y no se transformen en burocracias costosas e ineficientes.
¿Se utiliza el poder en la medicina? Claro que sí, y como tal tiene la posibilidad de ejercer violencia, es decir violentar a sus colegas, quitarle derechos legítimamente ganados, inclusive por la fuerza física, y también la amenaza como arma para quitar sustentos materiales y el alimento primordial.- Quienes no participan de grupos de poder y asociaciones económicas anónimas y de las otras quedan excluidos y pueden ser considerados enemigos actuando como pandillas .
¿Existe en la realidad esta situación? – SI- bajo forma de acoso físico y sexual, intrainstitucional, en usuarios y funcionarios, bajo amenazas seguidas de «castigos» salariales o jerárquicos, ignorando méritos y enfermedades, destrozando familias y ganando ineficiencia institucional.
Nada importa en tanto los intereses personales de jerarquías y remuneraciones queden a buen resguardo de los mandamases de turno.
¿Cuál es la causa primordial? Trastornos de la personalidad como el NARCISISMO y la ambición sin límites de quienes toman el poder comprando conciencias. Subyacen conductas condenables, emparentadas con el egoísmo, con la egolatría y antónimas de la humildad. Esto es una etapa pre jurídica y depende de los mismos médicos. Analizaremos las consecuencias jurídicas en próximas notas.
El resultado final está a la vista lamentablemente.

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