¡Que no se entere San Martín!

Lorenzo Aguirre

El canciller argentino Santiago Cafiero trasladó en helicóptero – al mejor estilo yanqui -, desde nuestro país, hasta Buenos Aires, al expresidente uruguayo José Mujica, quien recibió a través del mandatario Alberto Fernández el “Collar de la Orden del Libertador San Martín”, otorgado a los “máximos acreedores al honor, y al reconocimiento de la Nación”. La resolución gubernamental expresa: “Mujica, consagró su vida a la militancia social y política por las causas populares de América Latina, la vasta trayectoria de su conducta, y valores que rigen su vida”. Es tan grande la grosería y colesterol malo por parte de Alberto Fernández, que rayó el límite del descaro, al cual complementó con “un referente, un faro por su vida ejemplar”. Es bueno recordar la frase “bíblica”, plena de “valores”, como la expresada en el panfletario documental escatológico “El Pepe, una vida suprema” – estrenado en el Festival de Cine de Venecia, pero fuera de concurso, no como se ha pretendido hacer creer, del director Emir Kusturica (1954, Sarajevo, Yugoslavia, nacionalizado francés), nacido bosnio y musulmán, declarado serbio, y de padre serbio convertido al islam – : “es la cosa más linda entrar a un banco con una 45 así… todo el mundo te respeta”. En realidad, todos tienen miedo… ¡jamás respetan a un matón decadente destilando su pestilencia! Más bien… ¡lo desprecian!

“La Orden del Libertador San Martín” – con sede en el edificio del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional, y Culto, en Buenos Aires – está a cargo de un Consejo integrado por el gabinete nacional presidido por el denominado “Gran Maestre” – el cual es el Presidente de la Nación -, quien confiere dicha condecoración.

Entre los que recibieron tal reconocimiento se encuentran “ilustres” figuras, como el dictador Nicolás Maduro, y el presidente de China, Xi Jinping – Secretario General del Comité Central del Partido Comunista -, una prolongación del marxismo, leninismo, con perfil maoísta.

Xi Jinping, fue denunciado a través de “Amnistía Internacional” por violaciones a Derechos Humanos, censura, y detención arbitraria, mientras la “Asociación de Derechos Humanos” y la “Organización de Naciones Unidas” revelaron que, en la región de Xinjiang, existen campos de concentración para “reeducar”, en los cuales los prisioneros, son sometidos a trabajos forzados.

Pero, la distinción de la “Orden del Libertador San Martín” no fue el único reconocimiento a Mujica; hace casi dos años, le otorgaron el “Premio Derechos Humanos”, de la “Fundación por la Justicia”, de Valencia, España, y para recibir el galardón, don Pepe, y doña Lucía, viajaron como verdaderos burgueses en Clase Ejecutiva de “Iberia”, compañía, a la cual, los tupamaros asaltaran en setiembre de 1972… me pregunto: ¿cómo se sintió el Directorio de dicha línea aérea, transportando semejantes “cargas”?

La mencionada entidad valenciana – “Fundación por la Justicia” – expresó en su momento: “estar ante Mujica, es estar frente a persona que siempre se posicionó al lado de la Justicia”, como, asimismo, “nuestro homenajeado es un ejemplo de ser político, manteniendo firmes valores y principios”.

¿Cuáles valores y principios?

El tupamaro José Mujica, integrante de un Frente Amplio formado por comunistas, pro chinos, anarquistas, marxistas – leninistas, guevaristas, tiene en su “dignidad y conducta ejemplar” curricular, asociación y encubrimiento, además de secuestros, asesinatos, y su respaldo a los independentistas catalanes presos, especialmente, al líder de “ERC” (“Esquerra Republicana de Catalunya”), Oriol Junqueras, quien fuera encarcelado en octubre de dos mil diecinueve, condenado por el Tribunal Supremo a trece años de prisión por delitos de sedición, y malversación de caudales públicos.

Asimismo, el informe valenciano, dice: “Mujica, pasó quince años en prisión, y con el retorno a la democracia fue puesto en libertad junto a otros presos políticos”.

¿Presos políticos?

Esos, fueron los doctores Jorge Batlle, Luis Lacalle, y Julio María Sanguinetti, pues los tupamaros atacaron el gobierno democrático y la Constitución, entonces, son terroristas.

A los señores de la “Fundación por la Justicia”, y del “Colegio de Abogados”, les decimos que pretendemos ser respetuosos, no cayendo en el error de interpretaciones desprolijas, pero señalando que, la designación, evidenció desconocimiento sobre las “bondades que adornan” la figura de ese personaje siniestro, e inmoral, y que, el premio otorgado, fue a un engendro cuyo lema, es, “la ideología por encima de la Justicia”, algo que, supongo, no se encuentra en consonancia con las instituciones de referencia.

Con respecto al “Collar de la Orden del Libertador San Martín”, ha sido otorgada a José Mujica por parte del “Gran Maestre” del Consejo, el presidente argentino Alberto Fernández – hombre sin valores que, con total desparpajo cambió las reglas de juego intentando con prepotencia, imponer negociaciones, haciendo un ejercicio lamentable, proyectando una ideología comunista, kirchnerista, y en medio de tanta descafeinada cháchara, llenarse la boca sintiéndose orgulloso de ser peronista, “condición que todos los argentinos, deberían tener” -, quien demostrara sentirse deslumbrado por la imagen de Mujica, al cual considera por “su vida ejemplar,  un referente, un faro”.

Los elogios hacia el ex mandatario uruguayo vienen de un Alberto Fernández que, tiempo atrás, manifestara: “en el mandato de Cristina uno no encuentra elementos para ponderarlos, pues la economía se destruyó, son los años de la pérdida de reservas, y la pobreza aumentó”. “Cristina, dejó un gobierno con máculas, dictando leyes para protegerse de los delitos cometidos”. “¡Nunca más una Justicia contaminada!”

Tiempo más tarde, Alberto Fernández – junto a muchachos “progresistas”, muchos de ellos ex integrantes del “ERP”, orgullosos del grupo “Montoneros”, personas con causas de corrupción en obras públicas, y gente apoyando el terrorismo internacional, como Hezbollah – vendería su “moral” – ¡si la tenía! – y el alma al diablo, aceptando la propuesta de ser candidato a la presidencia, llevando como vice a la “lucifera” – ¡para estar acorde al “género”! – Cristina, la cual, hoy, le acompaña en Casa Rosada.  

Más allá de los conceptos vertidos respecto a Mujica, vale destacar que, como presidente, fue un gobernante inservible, con una administración fallida, despilfarradora de recursos públicos provenientes de los bolsillos de nuestros ciudadanos (incluyendo a los de bajos recursos), dejando “el peor déficit y una inflación que lleva al caos”, expresión dada en su oportunidad, por quien fuera presidente, el Dr. Tabaré Vázquez. 

Compartir

Deja una respuesta