Rivera, Independencia, barbarie y orden

Zósimo Nogueira

El siglo XVIII culmino tan violento y transformador como se inició el XIX. Luego de varios años de guerra EEUU declaró su independencia de Inglaterra el 4 de julio en 1776 en Filadelfia. En 1789 se sacudió Europa con la caída de la Bastilla y la revolución francesa. En 1806 y 1807 se producen las invasiones inglesas al Rio de la Plata. En 1808 España y Portugal son ocupados por las tropas napoleónicas, se instala José Bonaparte en España, abdicaba el rey Carlos IV y a poco su hijo Fernando VII comienza la resistencia. Ante esto algunas tropas que estaban en América vuelven a España, el Rey regente de Portugal Juan VI con su familia y su corte emigran al Brasil. Las colonias hispanoamericanas aprovechan la coyuntura e inician movimientos independentistas.

En 1810 se inicia la revolución de mayo en el virreinato del Rio de la Plata, Artigas se suma a la revolución y el 28 de febrero de 1811 con el grito de Asencio se inicia la rebelión oriental. En Colla, departamento de Soriano

El 9 de Julio de 1816 las Provincias Unidas del Rio de la Plata se declaran un país libre y soberano.

Se suceden enfrentamientos entre Artigas y sus aliados que pretendían un sistema de gobierno federal con autonomía provincial y las elites centralistas de Bs Aires que incluso intentaron establecer una monarquía.

Crece la figura de Artigas y alcanza su apogeo con el protectorado de los pueblos libres que incluían la banda oriental, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos, las Misiones Orientales y por un breve tiempo Córdoba. 1813-1820 

Los españoles que estaban debilitados promueven invasión de portugueses a la banda oriental.

1820-Artigas con la banda oriental ocupada, derrotado en Tacuarembó, en conflicto con los caudillos de las otras provincias federales; con su ejército diezmado abandona la lucha y se retira al Paraguay.

Va en busca de apoyo que nunca encontró.

Lo acompaña un pequeño contingente militar, solicita asilo a Gaspar de Francia y éste le permite el ingreso sin tropas. Se lo controla y al inicio se lo trata como prisionero. 

La mayoría de sus más altos oficiales estaban presos en Rio de Janeiro, otros pasaron a participar de las contiendas entre unitarios y federales en territorio argentino.

Fructuoso Rivera permaneció hasta el final junto al Gral. José Artigas, rechazó acompañarlo.

Artigas le encomendó a su hijo Santiago, el mando de los soldados que quedaban y la protección de las personas y tierras distribuidas en su política de asentamiento rural.

La diferencia de fuerzas y armamento entre el ejército Imperial y los orientales era de 10 a 1. Sus huestes estaban cansadas y hambrientas.

En tratativas con el Gral. Federico Lecor, con quién se había relacionado a lo largo de los enfrentamientos militares, negociaron su pase a servir al Imperio Portugués a cambio de mantener el mando de sus tropas y que quienes habían recibido tierras de Artigas no fueran despojados de éstas.

Da que pensar; si todo no estaba concertado. Se va Artigas, Rivera se somete al Imperio y reina la paz.

Acordado esto, a Rivera se le mantuvo el rango militar, y se le confirió el título de Barón de Tacuarembó, cargo que nunca desempeño.

La provincia Oriental, bajo la dominación Portuguesa y luego brasileña, toma el nombre de Provincia Cisplatina 1820-1828.

El Grito de Ipiranga

El 7/9/1822 sucede el Grito de Ipiranga y la declaratoria de Independencia de Brasil. Pedro I asume como Emperador  

Se suceden declaraciones de independencia en la América hispana, pero en 1814 Napoleón es derrotado y Fernando VII ocupa el trono de España, se reanudan e intensifican las luchas en las colonias; pero son muchos los frentes y se van consolidando nuevas naciones independientes

Lavalleja y otros militares liberados de los portugueses previo pago de rescates se instalaron en Bs As, preparan el retorno revolucionario. 

El 19/04/1825 desembarca en la playa de la Agraciada, y luego de su encuentro con Rivera inician la cruzada libertadora.  

El 25 de agosto de 1825 en Florida la honorable sala de representantes de la Provincia declara la independencia de la monarquía española, del imperio del Brasil y de todo poder extranjero y la voluntad de unión a las Provincias Unidas.

La guerra con Brasil continúa, Lavalleja es el Gobernador de la Provincia y Rivera el jefe militar de campaña.

Importantes victorias quedaron marcadas: Rincón 24/09/1825, Sarandí 12/10/1825 y la campaña de las Misiones 21/4/1828 – 22/12/1828

Rivera ingresa a territorio de las antiguas misiones orientales ocupadas por el imperio, conquista poblados y recibe la adhesión de criollos e indios.

Vence en combates y su sola presencia y prestigio hace que tropas subordinadas al imperio se pasaran en masa a sus órdenes.   

Alcanza a asumir la gobernación de las misiones

Esto alarma al Imperio que teme por más levantamientos y se realizan tratativas de paz.  

Con mediación de la diplomacia inglesa se realiza la convención preliminar de paz entre las provincias Unidas y el Imperio del Brasil.

El 27 de agosto de 1828 en Rio de Janeiro se acuerda la independencia de nuestro territorio, y se redacte una Constitución que previa a su entrada en vigencia deberá ser aprobada por los firmantes.

Se fijan pautas para el retiro de las fuerzas de ocupación de ambos bandos Con apoyos y tutelaje nace la República Oriental del Uruguay. Ahora a elegir autoridades.

Mientras continúa el proceso independentista en febrero de 1830 el Gral. Antonio Lavalleja, Gobernador de la Provincia envía una orden al Gral. Rivera diciéndole de la imperiosa necesidad de resolver el problema de vandalismo y crimen que generaban los indios y mamelucos.  

Los mamelucos eran la mezcla de indios con portugueses.

El 18 de Julio de 1830 se jura la primera Constitución de la República.

Fue elaborada por una Constituyente designada el 1/4/1830

Con padrones electorales confeccionados por los jefes políticos de los 9 Departamentos existentes se realizan votaciones el 1/8/1830 para elegir 25 Diputados y el 8/8/1830 para elegir 15 electores por Departamento y estos al senador que los represente. Son votos públicos y a viva voz.

Para ser elegibles se les exigía tener una renta de 4 mil pesos para diputados y de 10 mil para senadores.

No votaban mujeres, analfabetos, ni peones o sirvientes a sueldo.

Sobre la primera Constitución y legislatura véase Pivel Devoto 1942- Historia de los Partidos políticos y Benjamin Nahum 2011-Manual de historia del Uruguay

Los legisladores debían designar al Presidente: los postulantes eran el Gral. Lavalleja y el Gral. Rivera.  

El 24/10/1830 con 25 votos contra 5, Rivera es elegido Presidente; asume el 6 de noviembre.

Seguramente prometió restablecer el orden y pacificar el país.

Debe abordar el problema indígena y establecer reglas de convivencia. 

En 1831, dice Acosta y Lara, Rivera después de perseguir y dar un duro golpe a los corambreros y merodeadores en las zonas de Lunarejo, Catalán y otros, se detuvo en el Dayman.  Allí, el 1ro de febrero planificó con sus oficiales las operaciones contra los Charrúas y regresó a Durazno.

Las corambres clandestinas eran el mercado donde los charrúas traficaban el producto de sus malones, daban trabajo y asilo a elementos que vivían al margen de la ley. En las pulperías se comercializaban cueros de la faena clandestina.       

En marzo los indígenas hicieron una nueva incursión, invadiendo y ocupando sobre el Daymán, ante ello Rivera instruye al Gral. Julián Laguna sobre el inicio de las operaciones militares. 

Salsipuedes 11/4/31

La denominación “etiqueta” parece indicar una encerrona y muerte. Detractores de Rivera magnifican y unen varios hechos en uno solo. El novelado relato y el rotulo de evento genocida son falsos. En realidad se trató de una secuencia de encerronas y enfrentamientos; la Cueva del tigre; Paso del Sauce del Queguay o Mataojo; y Sal si puedes.

La persecución era hacia indígenas, mestizos y gauchos salteadores que se dedicaban al pillaje. El núcleo duro lo constituían Charrúas y minuanes que se habían entremezclado.

Por el gobierno participaron el Gral. Julián Laguna, el Gral. Juan Lavalle, el Coronel Bernabé Rivera, paisanos del escuadrón de brasileños al mando de Vicente Diaz Gonzalvez, y del propio Rivera.

Hay una carta del Presidente al Gral. Julián Laguna con instrucciones de reunir a los caciques charrúas para entablar un dialogo.

Sobre los sucesos de la cueva del Tigre hay escritos del Gral. Antonio Díaz, recopilados por su hijo el Cnel. Antonio Díaz.

Dice que no fue una emboscada sino un ataque sorpresa.

Rivera se reunió con el cacique Venado, en determinado momento éste saca un cuchillo y Rivera le efectúa un disparo que no acierta.

Los soldados que acompañaban a Rivera eran guaraníes del 2do y 3ro de caballería de la guarnición de Bella Unión. Al verlo en peligro arremeten contra los charrúas. (Se dice que Venado fue engañado por Rivera quien le pide el cuchillo para picar tabaco)

Según el parte de Rivera del 12 de abril fallecieron el Teniente Maximiliano Obes y fueron heridos un Teniente Coronel, dos capitanes y seis soldados.

Lincoln Maiztegui dice que fueron muertos unos 40 charrúas.

Otro relato cuenta que el cacique “Rondeau” en paso del Sauce hizo pila con los cadáveres de los guaraníes.

Esto prueba que hubo por lo menos tres combates: Paso del Sauce del Queguay, la Cueva del Tigre y Salsipuedes.  

Se habla de encerronas como algo artero, pero en realidad era una táctica de combate. En los enfrentamientos armados una palabra, un gesto o un movimiento puede ser detonante de una reacción mortífera, es difícil determinar quién agrede y quién se defiende. 

No se programó exterminio, por eso no se tomaron prisioneros.

Las mujeres, niños y hombres adultos hechos prisioneros fueron trasladados a Montevideo y dados en servidumbre a las clases altas.

Las fuerzas vencedoras fueron recibidas con algarabía.

Luego de estos episodios los indígenas salteadores y dedicados al pillaje fueron reducidos y se fueron integrando diversos colectivos.

Vidart habla de la muerte de unos 150 indios, pero menciona las tres encerronas, Salsipuedes, Mataojo y la Cueva del Tigre.

Que en estos hechos participaron varios contingentes de militares y fueron realizados casi en simultáneo también fue un hecho. Que el trabajo sucio lo hacían Lavalle y sus guaraníes, también.

Según contó el charrúa Tiburcio a antecesores de Vidart, los charrúas y minuanes mataron a un gran número de guaraníes pero dice que en las fuerzas de Rivera hubo un solo muerto y no 3 o 4 como dijeron. 

Creo que cada individuo habla solo sobre el combate del que participó.

Pero se sabe de tres o más combates, y todos con persecuciones y toma de prisioneros.

No se ordenó ajusticiamientos, los vencidos fueron tomados prisioneros, las muertes fueron en combate.

Al combatir a indios salteadores y malvivientes Rivera cumplió con sus obligaciones de gobernante y la demanda patricia de aquel momento.

Su figura permaneció vigente y reverenciada hasta su muerte.

A todo esto se ha formado un grupo de pseudos descendientes charrúas y amenazaron a Daniel Vidart con lancearlo o echarle un tiro de bolas, si no dejaba de denunciar a su charruismo como mentiroso fundamentalismo.

Dicen que debían retirarle el título de “Dr. Honoris Causa” que le dio la Universidad de la República.

Estos charruistas reivindican descendencia y magnifican la vida aguerrida de los charrúas luchando y capturando ganado considerado de su propiedad (Fue traído desde Europa y tropeado a la banda oriental por Hernandarias desde el Paraguay)

La sociedad de entonces consideraba valiente y necesario combatir a los salvajes indígenas, hoy los charruistas lo señalan como conductas asesinas y genocidas.

Hubo un enfrentamiento cultural de dos formas de vida y como en toda conquista unos triunfan sobre otros.

Los charrúas en el Uruguay ni eran tantos, ni fueron arrasados.

Como señala Vidart estos entusiastas, desinformados y fantasiosos charrúas inventan ceremonias con desconocimiento de los rituales indígenas. Hablan de genocidio, y procuran obtener dividendos y prebendas por su desdibujado origen.

Respecto a esto me pregunto: ¿lo que demandan es la reparación a nombre de una raza o etnia a la que dicen pertenecer?

Del análisis de sus mapas genéticos seguramente podrán surgir ascendientes aborígenes, sean charrúas o de otra etnia, según antropólogos estudiosos del tema posiblemente guaraníes.

¿En qué porcentaje?

También surgirán identificadores de raza blanca o negra.

Y en menor proporción de alguna otra.

Todas vinculadas a sus antepasados, padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y  así hasta recorrer más de 700 años, desde la llegada europea a nuestro suelo.

Si la demanda se refiere a sometimiento y opresión, los victimarios, los que sometieron y vejaron a la colectividad que defienden están en sus mismos genes.  

Como determinar si los nacimientos de sus antepasados fueron la consecuencia de relaciones consensuadas o no, los responsables y los misterios están en ellos mismos, más que en ninguna otra persona.  

El salvajismo imperaba en estas regiones. El secuestro de mujeres y niños, y violaciones eran comunes.  

Algunos hacían prisioneros para traficarlos como esclavos. Esa condición de guerreros que ensalzan les permitía cometer acciones de barbarie.

Otro tanto ocurría con los conquistadores que los incorporaban como personal de servicio en sus establecimientos.

Los gauchos son prueba de mezcla racial, lo mismo que los mulatos.

Hay tanta mezcla de grupos raciales en nuestra América como oportunidades de convivencia tuvieron. El tema son los porcentajes genéticos. Mestizos, mulatos, zambos.

A quién se pretende demandar cuando en la propia sangre y origen están los victimarios, los opresores.

Si la reivindicación obedece simplemente al carácter hereditario de la raza charrúa como autóctona de nuestro territorio resulta imposible dado el carácter nómade de la etnia charrúa.

Los derechos posesorios a lo largo de 700 años seguramente han variado.

Como lo ha dicho Vidart, fantasiosos y desinformados con desdibujado origen.

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