Rivera y la fundación de pueblos indígenas

Zósimo Nogueira

Seguimos transitando el tiempo para calibrar a aquel oriental liso y llano, al mejor jinete, al más baqueano, al mejor amigo de los paisanos, al más generoso, al piadoso y respetuoso con el vencido a don Fructos Rivera, al pardejón como lo bautizó Rosas.

Quién siendo hijo de un acaudalado terrateniente, dejo todo por la causa revolucionaria y en el acierto u error compartió abundancia e infortunio.

Último comandante de Artigas, caudillo siempre presente.

Idolatrado hasta su muerte cuando con 70 años regresa del exilio para servir a su patria

Ya hemos dicho que en América hubo un enfrentamiento cultural entre la civilización europea y los pueblos nativos.

El grado de civilización por estas tierras era variado.

Hubo civilizaciones avanzadas como la Azteca, Maya e Inca, organizados con clases sociales, e importantes ciudades.

Usaban el oro, la plata y el cobre. Desarrollo de artes y ciencias, idiomas definidos, orfebrería y ejércitos organizados.

Otras intermedias como los guaraníes y las más rudimentarias, salvajes y nómades que poblaban nuestras tierras y vivían de la caza y pesca.

Con organización tribal, caciques y precarias tolderías.

Con la conquista se fueron familiarizando con las costumbres europeas.

Trajeron ganado vacuno, lanar, caballar, porcino y aves de corral.

De forma consensuada, negociada o violenta se iniciaron los cruzamientos humanos pues al inicio los contingentes europeos eran íntegramente masculinos.  

A las colonias españolas arribaron los jesuitas que con la evangelización enseñaron a trabajar la atierra, crianza de animales, idioma, escritura, matemáticas, ciencias.

Levantaron Iglesias y formaron ciudades.

En nuestra región hubo un intento misionero con los Chaná en la zona Soriano; los Jesuitas les enseñaron trabajos con arcilla.

Hicieron una gran obra en Paraguay y en las Misiones.  Esto finalizó en 1767 cuando el rey Carlos III termino con la misión jesuita en América. 

Los indios que se habían hecho diestros como jinetes ya sin la conducción de los sacerdotes con lanzas y boleadoras adherían a guerras montoneras de los caudillos.  Participaban de las vaquerías.  Comerciaban cueros, cerda y otros insumos en las pulperías y corambres clandestinas.

Luego de la toma de las Misiones en 1828 las tratativas de paz y el regreso de Rivera a la Banda Oriental muchos indios que lo acompañaron en la patriada vinieron a asentarse en Bella Unión.

 Eran guaraníes misioneros, también llamados tapes y guaycurúes procedentes de la misión de San Francisco de Borja y aledaños.

Con ellos, a principios de 1829 Rivera fundo Santa Rosa del Cuareim conocida como Bella Unión.

La Misión, actual ciudad de San Borja está ubicada sobre el río Uruguay en la desembocadura del Icamacúa, al norte del Ibicuy en Rio Grande do Sul.

Era capital de las 7 misiones orientales, de donde provienen los primeros habitantes de Paysandú.

1832- Rebelión de Lavalleja contra Rivera fue derrotada en Bella Unión.

Luego de neutralizada, los aborígenes que se habían asentado en Bella Unión, en su mayoría Guaraníes se dirigieron a Durazno con sus proles y se fundó el 12/10/1832 San Borja del Yí, que era un conjunto de ranchos y tolderías.  El poblado de la “Chusma” como lo decía el patriciado.

Fue en la desembocadura del Arroyo Sauce de Villanueva en el Rio Yí, actual Departamento de Florida, a 10 Kilómetros al este de la ciudad de Durazno.

Eran unos 8.000 indios guaraníes misioneros, también llamados tapes y familias de los guayaquises (lanceros de Rivera).

Ese poblado San Borja del Yí desapareció.

Entre 1833 y 1843 San Borja del Yí fue gradualmente desmantelado por Manuel Oribe quién entre 1833-1834 fue Ministro de Guerra y Marina de Rivera y luego Presidente entre el 1/3/1835 y 24/10/38.

Enfrentado con Rivera renuncio.

El 10/3/1839 se inicia la Guerra Grande en territorio argentino participan Oribe al mando de los federales de Rosas y Rivera junto a los Unitarios de Urquiza.

La guerra se traslada y el 16/2/1843 Oribe sitia Montevideo e instala su gobierno en el Cerrito.

El 8/10/1851 se firma la paz con el lema ni vencidos ni vencedores.

Continuó el desmantelamiento de San Borja del Yí. Aún así, subsiste y tuvo un segundo periodo de vida entre 1853-1862

El 19/3/1862 Partida de defunción.

Era Presidente Bernardo Berro. El senado y la cámara de representantes decretan que los pocos vecinos que quedan en San Borja se trasladen a los pueblos de Durazno y Florida.

Las causas. 1-En una carta el Jefe político de Durazno Bernardino Arrué le dice al ministro de gobierno.

“Los indígenas borjistas sin ocupación y ejercicio están entregados al ocio y se alimentan de rapiña y pillaje y todo género de atentados.

Licenciosos e insubordinados no respetan ni el pudor, ni moral; bailes, torneos, fiestas, borracheras y peleas.

2-Carta del cura José Joaquín Palacios al vicario Juan Dámaso Larrañaga. Muchas fiestas, especialmente semana santa, vestían ornamentos sagrados y descalzos se presentaban en el altar para celebrar con vasos sagrados la misa, menos consagrar toman vino en el cáliz.

Desatinos dichos con devoción, Comedias en semana santa. Un indio degolló a otro. El pueblo desapareció, pero dejaron herencia.

Cuando se instalaron en San Borja del Yí, trajeron 6 enormes campanas, 3 fueron a la Iglesia de San Jose, 1 a Trinidad y otra rota a San Pedro de Durazno.   Una fue arrojada a una laguna y dice la leyenda que se oyen y lamentos por una tragedia ocurrida el 12/10/32.

Era noche de luna llena, una carreta tirada por caballos con una mujer y 3 hijos no pudo pasar el puente y fue arrastrada por las aguas, los cuerpos aparecieron en la siguiente luna llena. Era la gala de fundación dada por Fructuosos Rivera.

Las bajas indígenas en las guerras civiles y el asesinato de otros no lograron desaparecer esa etnia aborigen, ya que mujeres y niños se distribuyeron como servidumbre de patricios y hacendados locales de Durazno.  

En el Museo de la casa de Rivera hay vasijas, utensillos y una virgen tallada de la zona de San Borja.

Fructuoso Rivera y Toscana, se dice que nació el 17/10/ 784 en Durazno y falleció el 13/01/1854 próximo a Melo, en el rancho de Bartolo Silva.

Se dirigía a Montevideo convocado por Venancio Flores para integrar un triunvirato con éste y Juan Antonio Lavalleja.

Lincoln Maistegui decía que la historia es una construcción eminentemente oral a la que no caben mezquindades ni hemipléjicas visiones. 

Sobre Rivera, a lo de oriental liso y llano le agrega que era un personaje con muchos pliegues.

Lo reivindica como héroe nacional, como un individuo pragmático que acompaño a Artigas hasta lo racionalmente posible, y siempre lucho por  la liberación de nuestra tierra y el ideario de Artigas.  

Que era el caudillo con mayor raigambre popular y que no existe argumento válido para denostarlo.

Que tratarlo de genocida por Salsipuedes es una falacia.

Había que terminar con el vandalismo y pillaje de los charrúas, se lo ordenó Lavalleja antes de ser elegido Presidente, las muertes apenas suman unos 40 indígenas y hubo muchos prisioneros.

Su apego a la libertad lo vemos en real dimensión cuando legisla promoviendo la libertad de Prensa.

Ver Lincoln Maistegui -You tube, grabaciones del 27/10/2011 y 26/7/12 con sustanciosos aportes del Dr Julio María Sanguinetti y la historiadora Ana Ribeiro.

En Salsipuedes no se enfrentó a indígenas, sino a bandoleros.

Como imaginarlo enfrentado a indígenas cuando integraban todos sus ejércitos. Como decir que abandono a Artigas si por su pedido asumió la protección de su hijo Santiago.

Fundó con indígenas Bella Unión y San Borja del Yí.

Su magnetismo era tal con estas etnias que en la conquista de las misiones desertaban de otros ejércitos para sumarse a sus fuerzas.

Hubo un éxodo guaraní-misionero al Uruguay siguiendo a Rivera.

Viva el primer Presidente de la República y fundador del Partido colorado.

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