Seagal, un budista cerca de

Maduro, y lejo

Lorenzo Aguirre

El conocido actor estadounidense Steven Seagal, convertido en Agente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia – representante del Klemlin -, se reunió en el Palacio Miraflores de Caracas con el dictador Nicolás Maduro, a quien regalara una espada samurái de trescientos mil dólares. Se desconoce desde cuándo, Seagal se encuentra en Venezuela, pero se estimó su llegada con “misión secreta”, hace alrededor de un mes, y obviamente no para estudiar localizaciones cinematográficas. Al parecer, el “muchachito bueno” de películas “yanquis” – de un país al cual tanto aborrece cultural y socialmente -, dueño de una mansión en Arizona – dos plantas, piscina, sala de cine, y doce acres de terreno (alrededor de ocho manzanas) con un valor de casi cuatro millones de dólares –  y en la cual pasa su vida burguesa, se ha dedicado a ser el nuevo “Seagal…Steven Seagal…, 007 ½ del recontra espionaje”, al Servicio Secreto de su Majestad, Vladímir Putin. Su misión imposible –¡“si decides aceptarla, Jim”! –, al parecer sería de nexo y asesoramiento para la puesta en marcha “unificación latinoamericana”, elucubración del Primer Ministro ruso con el propósito de llevar el “paraíso”, a nuestro vejado continente.

El experto en artes marciales (séptimo Dan, en Aikido), productor cinematográfico, director, y descafeinado actor – ¡hasta el mes pasado, ahora, al ser parte de la farándula comunista se convirtió en mistura transmutada de Bruce Lee, con Laurence Oliver –, pasa a ser Agente del Klemlin, aunque sus tiempos de ocio los comparta con “hollywoodenses ricachones, haciendo orgías”, al decir de la vernácula tonta izquierda que, mientras ingiere sus menguados, los tigres bolcheviques toman whisky – ¡vodka, es ruso monárquico! -, y se aspiran algunas “líneas” “cinco estrellas”, de basura.

El “deslumbramiento”, con la habitual llevada de narices a la masa comunista callejera, no es la primera vez; hace unos cinco años ocurría algo parecido con el actor Sean Penn, activista marxista – leninista que atacara la Administración Bush, manifestara desprecio al colonialismo haciendo especial destaque sobre el tema Malvinas, y a favor de la hoy vicepresidente argentina, Cristina Fernández.

Sean Penn – amigo de Chávez, ahora de Maduro, fuerte relación y afinidad con Fidel, y Raúl Castro, como asimismo de Evo Morales -, tenía su “humilde” toldería de verano en Malibú – no, en Aguas Dulces, ni Punta del Diablo, en Uruguay -, la cual vendiera en seis millones de dólares, y era asiduo a la Casa Blanca, donde compartía algunos tragos – revolviendo el hielo con su “índice izquierdo” – con el presidente Barak Obama.

Sean Penn, tuvo un encuentro con el chaval “Chapo” – narcotraficante que, entre sus “valores,” se encuentran, extorsión, y prostitución – en una guarida de la jungla, lugar al cual, Penn, llegó luego de arribar a México en un jet privado – ¡más que burgués! -, trasladándose después en camioneta cinco estrellas hasta el complejo turístico “Paraíso del Sol”, y desde allí, en otro avioncito, a “Triángulo Dorado”, para el “cónclave cardenalicio”.

Al respecto, Penn, manifestó: “Fue solo una invitación, ¿cuál, es el problema?”

¡Si, Sean…si! ¡Da lo mismo sea la mafia, o la Madre Teresa!

Volviendo a Steven; además de surgir al mundo de la pantalla grande en mil novecientos ochenta y siete, a través de su primera película “Nico”, Seagal, canta y baila (¡no sé, si con esa voz, canta, o baila!), incursionando en el “blues”, género originario de comunidades afroamericanas del sur de los Estados Unidos, con gran influencia en la música popular en los años sesenta.

Seagal, graduado en la Academia de Policías del Estado de California, dijo en una oportunidad, ser “Agente”, pero “Los Ángeles Time”, desmintió, e informó no existir registros al respecto.

Lo documentado, es: Seagal, fue acusado en 1991 por tres empleadas de Warner Bros, por acoso sexual, y meses después, por cuatro actrices durante las “nocturnas sesiones” de casting.

Años más tarde, en 1995, Steven Seagal fue inculpado ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, por discriminación laboral e incumplimiento de contratos, como, asimismo, golpear durante el rodaje de “On Deadly Ground”, a la actriz Cheryl Shuman.

Cambiando de “virtudes”; el pasado año, la Bolsa y Valores de los Estados Unidos le anunció a Seagal, cargos por no declarar pagos recibidos – promoviendo inversiones en una oferta de monedas, realizadas por “Bitcoiin 2Gen” -, violando leyes federales.

Como si fuera poco, en 2001, Seagal, buscó al mafioso Angelo Pisco – ¡veraneaba en la prisión de Rahway, Nueva Jersey! – para que “actuara como mediador” contra su ex socio – en la productora cinematográfica- Julius Nassos, quien le reclamara tres millones de dólares.

“Tu misión, Steven…

si deseas aceptarla…”

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia nombró hace dos años a Steven Seagal como representante del Kremlin, para facilitar en materia cultural y humanitaria las relaciones entre Washington y Moscú. Asimismo, Seagal, podría también ser nexo del gobierno de Vladimir Putin, con Maduro, pues Venezuela comenzaría a funcionar como sede central latinoamericana.

El Primer Ministro ruso busca interrelacionar con Bolivia, Argentina, Colombia, Nicaragua, y “reactivar el flujo sanguíneo” con Perú, al contar con la probable victoria del chavista Pedro Castillos, en los comicios del próximo domingo 6 de junio.

 Putin, igualmente, está en campaña para “estimular” a “Lula” da Silva, en las presidenciales de 2022, y al mismo tiempo poner atención, al Foro de Sao Paulo.

Hace apenas unos días la izquierda chilena arrasó en las urnas, Colombia, está siendo torpedeada, desestabilizada, y con Maduro liderando desde el norte, el kirchnerismo “cerrando” desde el sur, un futuro gobierno camarada en Perú cubriendo la franja del Pacífico, y el garoto Lula, en el Atlántico, el imperio de Putin podría obtener muy buenos resultados.

Rusia, junto a China, son aliados del dictador Maduro – cuyo gobierno está pasando una enorme crisis económica, y recibiendo severas sanciones impuestas por Estados Unidos, impidiéndole realizar transacciones financieras en el extranjero y acceder a activos internacionales, además de no permitirle llevar adelante operaciones con el petróleo -, quien, derretido, repta servilmente a Vladimir Putin, pese a que la visión del Primer Ministro ruso es abandonar algunos lineamientos comunistas por considerarlos obsoletos, y lograr una “Nueva Internacional” – apoyada también por la ultraderecha – emprendiendo la ruta a la “reencarnación” de la vieja Unión Soviética.

Por supuesto, la renovación sería con un similar formato, y posteriormente, a un “orden moderno” estableciendo en materia económica un capitalismo definido como “sensibilización financiera” – ¡reí, dos días enteros! -, “estabilizando y poniendo límite” a la influencia de grandes potencias occidentales, provocando de esta manera una “evolución social” al tiempo que una propuesta alternativa y competitiva respecto a la Unión Europea, y teniendo a América del Sur, y Centro América, como “equilibrio”, desde el “otro lado del mundo”.

Steven…. ¡si tú, o algunos de tus “elementos” son descubiertos, el Klemlin desaprobará conocimientos de tus acciones!¡Buena suerte!   

s del Nirvana

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