Semana de recordatorios; de violencia y muertes

Zósimo Nogueira

Vaya coincidencia. Estamos en semana de turismo o semana Santa. Recordando muertos. Ninguna comparable a la tortuosa muerte del ser más bondadoso que ha dado la historia de la humanidad. Jesús de Nazaret.

Los creyentes honran su muerte el viernes de ésta semana que finaliza.

Festejan su resurrección al tercer día, un día como hoy. Ojala pudiéramos festejar la reconciliación.

Sin embargo continua en la memoria de unos y otros los sangrientos hechos de abril de 1972.

Ubiquemos en el tiempo. En noviembre de 1971 hubo elecciones. También se promovía un plebiscito de reforma constitucional por la reelección del Presidente Jorge Pacheco Areco.

La reelección obtuvo la mayor cantidad de votos (490.000), gano las elecciones el partido colorado (681.264 votos), pero individualmente el más votado fue Wilson Ferreira del Partido Nacional (439.649).

Finalizaba un gobierno que había enfrentado con energía y éxito a la guerrilla. Pacheco hizo uso reiterado pero legítimo de las medidas prontas de seguridad.

La Policía había capturado a toda la cúpula de la guerrilla.

Pero a finales de su mandato hubo una serie de reveses, las fugas de la cárcel de mujeres (Cabido) y del Penal de Punta Carretas (fines de julio e inicio de setiembre de 1971) lo que motivo la incorporación de los militares a la represión.

Esa unión de policías y militares paso a denominarse Fuerzas Conjuntas.     

Eran tiempos electorales. Las tragedias que hoy se evocan se iniciaron a poco de asumir la Presidencia Juan María Bordaberry.

Día clave. 14 de abril de 1972. La secuencia sangrienta.

En Pocitos sobre la Avenida Ponce casi Rivera fueron encerrados en una balacera con metralletas desde varios vehículos el Sub Comisario Delega y los Agentes Carlos Leites y Sagunto Goñi.

Delega y Leites fueron rematados en el lugar y Goñi falleció días después.

En las Piedras cuando se dirigía a la parada del ómnibus fue ultimado desde un vehículo el Capitán de Corbeta Ernesto Motto.

En Constituyente y Barrios Amorin frente a la Iglesia metodista fue asesinado por francos tiradores el Profesor Armando Acosta y Lara ex Sub secretario del Ministerio del Interior.

Salía del domicilio, fue herida su esposa y su custodia.

En Nicolás de Herrera y Francisco Pla (Cerrito de la Victoria) desde vehículos atacaron  a balazos al Sub Comisario Juan Carlos Reyes. Logran herirlo, pero en el enfrentamiento mueren dos sediciosos.

Dirigentes tupamaros dicen que esos atentados y ejecuciones eran contra el escuadrón de la muerte o grupo caza tupamaros. Otros atentados fallaron o no pudieron realizarse.

En rápida reacción policías de inteligencia con apoyo del ejército realizaron operaciones en las calles Pérez Gomar, Brito del Pino y Amazonas.

Fueron abatidos 6 guerrilleros; 4 en Pérez Gomar y 2 en Amazonas siendo detenidos Fernández Huidobro y David Campora.

El parlamento decreto Estado de guerra interna y dio paso a paso a la Justicia Militar.

Los líderes políticos blancos y colorados ofrecieron su apoyo a Bordaberry.  

 Este jueves evocando estos hechos se celebró un acto con oratoria en la plaza de la bandera.

Fueron invitados legisladores, autoridades en general y en particular los ex Presidentes.

Concurrió el Secretario General de nuestro partido Presidente Sanguinetti, el diputado Zubía y varios ex jerarcas. También legisladores de Cabildo abierto.

Ofrendas florales, evocación de los muertos en defensa de las instituciones, mención a la ley de amnistía concebida y aprobada en la administración Sanguinetti, lamento y rechazo a su desconocimiento posterior.

Finalizo con un llamado a la concordia y deseo de un trato igualitario.

No obstante, a través de las redes sociales continúa el sentimiento beligerante de muchos uruguayos, con una visión recortada y tendenciosa de los hechos.

Hay poco conocimiento de la realidad de ese periodo de conmoción interna, solo se mencionan episodios puntuales como matriz y sumun de la violencia.

Las muertes del peón rural Pascasio Baez 21/12/71 y los 4 soldados el 18/5/72.

Para mí, la muerte de Pascasio Báez era esperable. Crónica de una muerte anunciada.

Hacía poco lo de las fugas, el movimiento revolucionario en plena ebullición, recién finalizadas las elecciones.

Un grupo de sediciosos se instalan en una tatucera en el medio del campo, un escondite pero quien sabe con qué otros propósitos.

Los enfrentamientos armados y la muerte eran una constante, no creo posible que tuvieran miramientos con alguien que podía entorpecer una planificación pre establecida.

Tenerlo prisionero insume grandes costos de recursos humanos. Su reclutamiento inviable. No era confiable.

Lo de los soldados fue un acto de terrorismo para generar gran impacto. Demostrar la vulnerabilidad de los mandos de las fuerzas armadas, generar caos y movilizar adeptos indecisos.

Un proyecto que cumplió solo parte del propósito (la sorpresa y muerte de los soldados) pero que salió fallido. La operación incluía llegar hasta Comandante en Jefe del Ejercito el Gral Graviña, allí domiciliado.

Esto enardeció a toda la comunidad en contra del terrorismo revolucionario.

¿Está bien hablar de terrorismo revolucionario? Considero que sí.   

Planificaron muertes, atentados, secuestros, hurtos, rapiñas.

Se enfrentaron a los organismos de seguridad, acopiaron armas, las fabricaron, se adiestraron en el manejo de explosivos y en técnicas de combate en nuestro suelo y el exterior.

Actuaban en relación y coordinación con los otros movimientos revolucionarios de la región.

A nivel interno le agregaron una tremenda cuota de amedrantamiento a las autoridades y a la comunidad en general.

Funcionarios policiales, y objetivos civiles y militares eran seguidos, vigilados y amenazados se les hacía saber con mensajes, llamadas telefónicas etc con muestras de conocer sus familias. Cooperaciones y omisiones obligadas.

Había mucho miedo en especial en las fuerzas policiales, gente con pocos recursos económicos que se movilizaban en trasportes colectivos y largos trayectos a pie.

Escasos policías contaban con transporte propio, los vehículos de las unidades también pocos y restringidos para operaciones y traslado de jefes de algunas unidades de mayor actividad.

Los policías estaban en situación de absoluta vulnerabilidad, bastaba un seguimiento para saber horarios y lugares habituales, no así los revolucionarios que como habían optado por la clandestinidad operaban en un sofisticado sistema de células, eran ejemplo de organización entre sus similares de la región.    

Hoy se habla mucho de terrorismo de Estado y de pedir perdón, como lo dijo Seregni las instituciones no son responsables de los actos individuales.

Cada persona debe cargar su mochila y hacerse cargo; no las instituciones.

Todo lo de público conocimiento está documentado en las páginas de los diarios de la época.

Los secuestros, aprisionamientos en sórdidos lugares con torturas y tratos inhumanos, eran una forma de infundir terror.

Los secuestrados eran figurita de canje y/o extorsión, por dinero, ceses de acciones puntuales, posibilidades de fuga y todas las “tranzas” imaginables y no dichas como ocurren hoy día en otros lugares.

Hay tanto material escrito Que Olas, que Foro de San Pablo, tratado de Puebla que plan Condor.

Unas cosas siempre siguen a la otra pero vemos que solo una parte busca acuerdos y tender puentes. Clama por la igualdad.

Los tupamaros y demás guerrilleros fueron amnistiados, fueron compensados económicamente, no se investigó la procedencia de los bienes que poseen adquiridos con dineros no justificables.

Se aprobó la ley de caducidad y ha sido desconocida, sin embargo los tupamaros continuaron ensalzando sus actos revolucionarios, realizando convenciones y reivindicando la toma de Pando.

Apoyaron a los etarras y fueron responsables de los acontecimientos del Filtro y por muchos años se les ha permitido marchar evocando esos trágicos hechos.

Reclaman por los desaparecidos pero la ceguera de la venganza no les permite ver que ninguna persona va a proporcionar información si a cambio terminara sus días recluido en una cárcel.         

Héroes convertidos en villanos y villanos convertidos en héroes. Llegaron al gobierno.

Cuando se pondrá punto final.

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