Trenza de ocho

Alvaro Vero

Apretaditos como “trenza de ocho” dijera el gaucho. Tal es la sinonimia de los diferentes estamentos de decisión en salud.

El enemigo más poderoso contra el que hay que pelear es la apatía, la indiferencia, más que la carencia de conocimientos, sino el desinterés de los sagrados propósitos y un desprecio alimentado por la auto-satisfacción.-

El universo profesional está constituido por los que dan sus primeros pasos aplicando conocimientos de la ciencia médica, agrupando síntomas, planteando diagnósticos y diagnósticos diferenciales y programando estudios complementarios en procura de la sanación o al menos la mejoría. Poco saben de quiénes y cómo y porqué establecen las reglas de la conducción del sistema y su esencia, es decir los integrantes de la trenza de ocho.-

Ellos son dirigentes, gerentes, directores, fiscales, gremialistas que apuestan a la desviación de fines de sus responsabilidades, mezclando o priorizando intereses personales por sobre los colectivos o institucionales.-

Según el Prof. Humberto Correa en su libro “Humanismo Médico” el médico tiene el poder de curar, lo que es tangible, y puede emplearlo en forma adecuada y ética o puede hacer un mal uso del mismo.

Es la cara oscura del poder lo que ha sido descripta por José Pedro Barrán como que, prácticamente en determinados períodos, ese poder se ha adueñado de la sociedad: lo que le ha servido para su beneficio económico en forma asimétrica con otras profesiones.-

Entonces el corporativismo innegable ha llevado a la simbiosis o asociación íntima de organismos de especies diferentes para beneficiarse mutuamente en su desarrollo vital y económico.-

Tan diferentes son los pronunciados éticos, gremiales, y de dirección o gestión que si bien todos se orientan al bien común o la mejor calidad de asistencia llegan a bloquearse o anularse por acción de sus intérpretes.

¿Pueden aplicarse íntegramente axiomas éticos? No porque quienes deben aplicarlos forman parte además de las organizaciones donde cumplen servicios y tienen intereses particulares. ¿Pueden aplicarse axiomas gremiales? seguramente no porque los dirigentes también son parte de instituciones donde esperan el menor ruido posible para evitar comprometerse en sus gestiones administrativas y de posible progreso profesional. ¿Pueden los sindicatos locales médicos aplicar recomendaciones u observaciones a los que gestionan direcciones públicas? Tampoco les es fácil pues seguramente son dependientes de algún servicio y se les puede afectar en su posición o función.

Seguramente se ve correcto que una comisión fiscal aplauda el balance de un familiar directo de uno de sus integrantes, o que la comisión fiscal evalúe los servicios de una S.A de otro de sus integrantes. Esto es el hoy lamentablemente en Salto.

“Que falta de respeto, qué atropello a la razón” como reza “Cambalache” de Enrique Santos Discépolo; aunque en realidad podría aplicarse la letra entera a las vivencias en la materia asistencial.

Pero lo importante es el resultado de las gestiones en lo público y lo privado.

 En general fracasó la APS ; falta de comunicaciones y programas conjuntos articulados compartiendo información, se vulneraron valores bioéticos ,no hubo previsión de abastecimiento de materiales y menos con los faltantes tecnológicos que ocasionará además la guerra europea, carencia de comunicación entre distintos niveles de atención ,servicios sanitarios, estudios, medicaciones, intervenciones anuladas, desinformación, miedo y desconcierto en los ciudadanos, equipos directivos públicos y privados sin capacidad de gestionar epidemiológicamente y desconociendo las enfermedades crónicas y la bondades de la telemedicina , puertas cerradas sin aviso en centros de atención son algunas características de la crisis actual y de la imposibilidad de cambio en la trenza mencionada.

Y como si fuera poco existe una intromisión política partidaria que mantiene el statu quo; tal como lo definió Paul Valery “El futuro ya no es lo que era”.

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