Un éxito catastrófico

M. J. Llantada Fabini

El Partido Comunista y el PIT-CT han tomado el control del Frente Amplio. Inclusive el PC ha superado al MLN e la votación interna de la Coalición de las Izquierdas, controlando así el Plenario, mientras que la Presidencia de Eduardo Pereira, garantiza el control comunicacional y de procedimientos.

La escalada de paros, y la agresividad desbocada de los manifestantes-militantes sindicales, buscando un incidente con algún herido, es un “déjà vu” de las añejas fantasías de agitación revolucionaria de Louis Auguste Blanqui (siglo XIX), pero es también la recreación del caos de 1960 en adelante hasta 1973, con menos ímpetu, pero idéntico objetivo.

El Partido Comunista y su “alter ego” el PIT-CNT, son los últimos y rezagados fieles al Marxismo Leninismo, (cuya “Casa Central”, 40 millones de muertos después, dio quiebra a fines del siglo pasado), y de su “caja de herramientas ideológicas” fósiles, han sacado la hoz y el martillo, para combatir en la política del siglo XXI.

Tal visión no solo alarma a la Coalición Republicana a cargo del gobierno, (por la permanente interferencia de la agitación y del “palo en la rueda”), sino que escandaliza y espanta a la izquierda parlamentaria, que ha quedado arrinconada, en el silencio temeroso de quienes aspiran a sobrevivir.

Ilusión vana; mientras los históricamente mal avenidos cónyuges del sorpresivo matrimonio de conveniencia se vigilan de reojo, comenzarán un proceso de “canibalización” de sus socios minoritarios, buscando incrementar su poder para el inevitable enfrentamiento futuro.

Ese proceso de “canibalización” de los pequeños grupos en un proceso de homogeneización ideológica bi-polar, (PC-PIT de ánimo marxista leninista, MLN de inspiración vagamente trotskista), significará la inexorable “Jibarización” de la Coalición de las Izquierdas, expulsando a los moderados hacia la incertidumbre de la intemperie político-ideológica.

La Coalición de las Izquierdas, se volverá así más militante, más ideologizada, más intransigente, partida en dos mitades asimétricas en feroz lucha por el poder, (que, probablemente ganará el Partido Comunista con su histórica maestría); y por todas esas razones será también MAS CHICA.

Las dos facciones dominantes han tenido, valga el oxímoron, un “éxito catastrófico”; donde en medio de los escombros de la izquierda democrática que trató de construir Líber Seregni, se repartirán a los manotazos el remanente empequeñecido de un proyecto que supo convocar, en su momento, la mitad de los votantes uruguayos.

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